Y continúa saliendo black metal de Noruega. Todavía hoy. Y siguen las grandes disqueras firmando grupos. Los promueven, los divulgan, los distribuyen a nivel internacional, les dan la plataforma para que se hagan de un nombre. ¿Pero cuántos de estos grupos que cuentan con los recursos y la exposición que les dan sus disqueras, realmente aportan algo original a la escena? Naturalmente, casi ninguno.
1349 es una banda que a lo largo de esta década se dio a conocer gracias a la promoción de Candlelight Records, y sobre todo –lo más importante–, gracias a un sonido propio y totalmente diferenciable de los demás.
Discos como Liberation, Beyond the Apocalypse y Hellfire son de los más brutales, ruidosos y filosos productos del black metal noruego reciente. La marca registrada de riffs insanamente veloces, pero en igual medida SUCIOS (si, con mayúscula), así como el golpeteo en los tarros por parte de nada menos que Frost, sacó a 1349 de la masa amorfa de copiones y les ganó cierto status.
Su sonido comenzó a doblarse y cambiar de cierta forma con el álbum Revelations of the Black Flame del 2009, con resultados divididos. Pero por lo menos fue un lanzamiento con su cuota de originalidad.
Ahora, apenas un año después, nos vuelven a agarrar del cuello (o eso creen ellos) con Demonoir, el disco más plano y aburrido de su carrera.
Toda la hablada inicial sobre los beneficios que le trae a una banda el estar bajo la égida de una disquera fuerte, fue para llegar a esto: ¿Cómo DEMONIOS un grupo que saca un disco tan malo, es merecedor de tanta exposición? ¿Cómo, por los mismísimos cuernos de Satán, es posible que el último disco de 1349 sea divulgado y reseñado en cada página de internet y revista de este planeta, mientras los discos de bandas como Deathspell Omega, Funeral Mist o Wolves in the Throne Room viven en el semi-anonimato? A Indie Recordings, la casa actual de 1349, debería darle vergüenza.
Mejor no desarrollo más este punto porque mi hígado no lo merece. Así que vayamos a lo musical. Siete, sí, SIETE interludios instrumentales (que no pasan de ser un ambient oscuro y ya), totalmente descartables componen más del 50% de este álbum. Sólo 6 himnos propiamente dichos, que rebotan entre el black metal insípido y aburrido y alguno que otro flash de creatividad donde el riffing demuestra que puede sonar a algo. La batería de Frost no salva esta debacle de aburrimiento, simplemente es black metal plano; sencillo como un calzón de manta. Los fanáticos del grupo pueden diferir todo lo que quieran, pero que un disco de este tipo tenga toda la exposición que sólo una disquera grande da, me parece un completo INSULTO. Malo, re-malo y requete-malo. Hasta los covers de la edición especial les quedaron horribles.
Websites: http://www.legion1349.com/
http://www.myspace.com/1349official
Calificación: 50/100
Mauricio