Después de estar activos en la escena metalera nacional costarricense por más de 15 años (con algunos altibajos) por fin la banda nacional ACERO logra editar su primer disco, Pasado y Presente. La pregunta era ¿qué podíamos esperar de estos ya veteranos, pero excelentes músicos nacionales?, bueno pues nada menos.
Moli, Pujol y compañía de verdad se pulieron en la elaboración de este disco que a decir verdadcumplió con todas las expectativas y más. Otra de las interrogantes fue ¿cuáles serían las canciones a incluir en el mismo?, ya que su repertorio fue ampliándose cada día más durante años.
Al final de sus temas más “viejos” solo quedaron: Pasa La Raya y Libertad, quedaron fuera canciones como Mueren De Hambre, Agramangyu (creo que así se escribe) y Quince Años, pero las nuevas cumplieron con su cometido y de gran forma.
Sus canciones reflejan la gran influencia que tuvieron y siguen teniendo los grupos de Hard Rock y Heavy Metal de los 80’s en ACERO, como Grim Reaper, Queensryche, Dokken, Judas Priest, aunque este cubre ya cuatro décadas, Led Zeppelin y por supuesto Iron Maiden.
Abre el disco Pasa La Raya, tema rápido con un demoledor riff de guitarra y de entrada se puede ver la gran compenetración y calidad de todos sus músicos. Canción que nos habla de que no podemos seguir amarrados al pasado, que son otros tiempos, que podemos atrevernos a hacer todos lo que para nuestros ancestros era un tabú.
Libertad es la segunda, tema limpio y claro que va al grano, muy a lo Iron Maiden, uno de mis favoritos de todos los tiempos de la banda y tal vez el más emblemático del grupo; de los que nunca falta en sus presentaciones. Gran solo por parte de Molina, mejorado con el pasar de los años, pero sin perder su estructura inicial.
En El Rey el Rock And Roll, es clara su influencia a Grim Reaper, el riff de guitarra me recuerda la canción Fear No Evil y que es un tributo al gran músico José Capmany (qdDg) que dedicó su vida a trabajar por el Rock & Roll en Costa Rica. Y es que para los más jóvenes, Jorge Molina, Francisco Pujol y José Capmany fueron miembros fundadores de la banda Ciclos D a finales de la década de los años setenta y principios de la de los ochenta. Merecido homenaje.
Dos Lunas Negras es de los más recientes en la historia de la agrupación. Aquí se respira un aire a Black Sabbath, lento, cadencioso, pero con una guitarra muy a lo Iron Maiden. Aquí un arreglo en los teclados por parte de Eric Nassar, le da ese aire oscuro que refleja su letra.
Pédulo es la instrumental, grata sorpresa porque inicialmente pensaba que el tema de este tipo a incluir sería La Locomotora, que es de sus tiempos de Ciclos D. Una demostración de la capacidad interpretativa del grupo y que nos deja un agradable sabor de boca.
Reencarnación tiene un inicio algo Malmsteeniano, pero con un riff muy a lo Judas Priest. El balance del disco se deja ver en este punto porque es un tema un poco más rápido, que no se sentía desde la de apertura Pasa La Raya. Excelente línea de bajo por parte de Pujol y un Fernando que no afloja el doble bombo en toda la canción.
Reina De La Noche sigue con la temática de los temas ochenteros, muy a lo Maiden. Un poco menos rápido pero fino y exquisito. La canción fue dedicada a la cocaína y a todos aquellos que está sumidos en este flagelo. Mensaje reflexivo de los problemas que acarrea este mal.
Cierra Luces En El Cielo, diría que la balada del disco, aunque levanta en intensidad en algunos tramos, pasando a ser medio tiempo en esos lapsos. La más larga y que tiene influencias a Dokken y Dio. Habla de los extraterrestres desde un punto de vista muy terrestre.
Vale resaltar la gran calidad de Adrián Moya en las vocales, que llegó a complementar la estética del grupo, permitiéndole a Molina dedicarse por entero al trabajo de la guitarra.
Si eres amante del metal nacional y del metal en general, este es un disco que verdaderamente no puede faltar en tu colección.
Calificación: 90/100
Paul |