Creo que a los amantes de la vieja escuela les encantara saber de que esta banda californiana de thrash con un cantante al estilo Geoff Tate y con temáticas de alienígenas y conspiraciones había regresado en 1999 después de haberse deshecho en 1989. Claro que no regresaron con su vocalista original, John Cyriis, pero si con este señor Bruce Hall, el cual supo llenar bien el espacio dejado por John. No es tan agudo pero tiene una agresividad que le da una variante a la banda. Las guitarras se mantienen intactas con Juan y Bernie y es un deleite escuchar a este último con sus exquisitos solos.
Para los que no han oído hablar de el, Bernie ha tocado con agrupaciones como Fates Warning, Redemption y Engine. Su estilo se acopla perfectamente al thrash técnico que estos veteranos practican. Para los que recordamos la era gloriosa del thrash de los 80s, no podemos olvidar discos de ellos como Skeptics Apocalypse, Mad Locust Rising y Unstoppable Force. Bueno, después de su reunión sacaron el Omega Conspiracy, con buenas reseñas por parte de la crítica y en el 2003 volvieron a la carga con este disco. Valió la pena la espera ya que este es uno de los mejores discos de la banda y nunca han tenido este nivel de producción como ahora.
El disco arranca con la veloz “Avenger”…a mover la cabeza se ha dicho! Esos gritos de Hall me brindan una sonrisa y me hacen recordar las piezas viejas de la banda. El grupo golpea duro de nuevo con la épica y brillante “Ten Fists of Nation”, el punto alto del disco. Una canción que trae de todo y con un interludio acústico maravilloso. E.U.L. es una pieza que va rodando a medida que la escuchas y que tiene momento de velocidad combinados con un buen solo. El thrash vuele a la carga con “Enslaved” y de nuevo el grupo no se guarda nada. Ojo a esos coros gritados por toda la banda, un sello clásico del thrash de los 80s.
“Insurrection” y “Apocalypse” forman un dúo a medio tiempo que le brinda variedad al álbum aunque no sean tan contundentes, en especial la primera. Eso si, trata de ser experimental con un riff a lo medio oriente muy interesante pero nunca logra despegar. “Forever Black” vuelve a la velocidad y habla del famoso experimento Philadelphia de los años 40. Excelente. Le sigue la pequeña instrumental D.O.S.V. que pasa sin pena ni gloria. “Dead Eyes” vuelve a la carga con una embestida a lo Blackened de Metallica pero mas aplanadora. Los cambios de tempo en esta pieza son geniales y ese verso aplanador cambia de marcha cuando menos lo esperas.
La instrumental “Kontrol” es decente y me gusta pero creo que le quita un poco de ímpetu al álbum. No importa, la genial “Human Bullet” cierra el disco de manera contundente con un amalgama de estilos que despliega una vez mas, la madurez de estos veteranos. El coro es fantástico y se te quedara pegado como si te hubiesen lavado el cerebro.
Aunque el disco no es perfecto, vaya que es una brisa de aire fresco por parte de una banda de veteranos que practican un thrash fino. La combinación de ese sonido con la voz clara de Hall es la marca de esta agrupación y su utilización de cambios y de melodías enganchadoras le da personalidad a la banda. Claro esta, esto ya lo llevaban haciendo por mucho tiempo. Para todos los amantes del thrash y del metal en general, este es un disco que no debes perderte. No es perfecto pero la mayoría es sólido y bien hecho y lo mejor de todo…un disco honesto que no pretende ser mas de lo que es. Si tienes chance de escucharlo, date la oportunidad…y ojo…talvez haya un nuevo orden…The Order of the Illuminati!!
Calificación: 80/100
Rob