A veces la labor de reseñar un disco es una dura tarea. Uno debe tratar de mantener la objetividad, ya sea ante un disco de tu banda favorita o ante uno del grupo que más detestas. Además, hay discos que son fáciles de reseñar, mientras otros son un verdadero laberinto, al que no sabes como entrarle, y mucho menos como salir. Incluso, en ocasiones, uno puede tener una idea preconcebida de una grabación, pero una nueva escucha a esta puede hacer trizas esa idea.
Pues bueno, algo como lo último me sucedió con “Angel Blake”, álbum homónimo de, claro está, Angel Blake. Ahora no sé el porqué, pero mi primera idea era que estaba ante una nueva banda de thrash metal (¿será que me traicionó el subconsciente?). Por supuesto, debo admitir que nada estaba más alejado de la realidad que esa idea. De hecho, no me animo a definir a esta agrupación dentro de algún género en particular, a no ser algo que se llame “boring metal”.
Volviendo al disco, “Angel Blake” es una producción bastante, bastante difícil de comentar. Tiene buen sonido, se notan buenas ideas –ese riff en “Thousands Storms” es bestial- , pero le falta. Las canciones tienden a ser monótonas, y en alguna manera, predecibles, tal es el caso de “Lycanthrope”, “Self-Terminate” y “Solitude, My Friend”.Las guitarras, he de manifestarlo, juegan un buen papel, tienen un buen peso; la parte melódica, especialmente en los solos, es trabajada bastante bien. Aún así, los temas no tienen el potencial necesario para engancharse en ellos.
Otro aspecto que juega en contra de esta grabación es la vocalización. Su vocalista trata de ser melódico, y a la vez grave, pero está muy lejos de lograr sacar la tarea. Al contrario, a veces dan unas ganas de dormir terribles una vez que abre la boca. Ejemplo de esto lo encontramos en “Self-Terminate”, donde recuerda mucho a Jonathan Davis, de Korn (¿?) Y, en alguna forma, los coros tienden a ser aburridos y lineales, sin mucho que aportar.
De todos los temas que componen el álbum, podría destacarse, como ya se menciono, “Thousand Storms”. Tampoco es que sea genial, pero mantiene el patrón general del disco, y a la vez le brinda un aire diferente, con un riff con mucha más fuerza que lo mostrado en las otras canciones. Eso sí, siento que se pudo explotar más, pero bueno, al menos es un inicio.
También nos encontramos un cover del clásico de The Rolling Stones, “Paint It Black”. Al César lo que es del César, debo reconocerles que esta versión es bastante interesante, apegándose a la original, pero agregando algo de su sonido propio. Eso sí, una vez más, la voz queda debiendo, echando a perder, de algún modo, el trabajo realizado.
Al escuchar este disco, lo que me viene a la mente son ideas de que esto ya se ha hecho antes, de que el álbum en si es demasiado genérico y –lo peor- carente de fuerza. No sé si me equivoco, pero tengo la opinión de que esta gente está muy influenciado por bandas como Sentenced –al menos esa es la impresión que me dejan con el disco en general y con “The Forsaken” en particular-. Si este fuese el caso, Angel Blake aún tiene mucho que aprender de ese tipo de grupos… y eso que yo no soy muy aficionado a ellas.
En fin, si sos de los que te gusta formarte una opinión propia, dale la oportunidad a “Angel Blake”. Pero si quieres un consejo, busca otro disco. No te morirás si no escuchas este.
Calificación: 62/100
Randall