Después del desastrozo concierto "Double Live Annihilation", con una presentación de lujo, pero con un sonido de precarista, la salida ya anunciada de Joe Comeau y la posterior de Randy Black, además la contratación de David padden como sucesor del primero y Mike Magnini del segundo, no quedaba otra que esperar a ver que pasaba con el nuevo disco de los canadienses.
Cuando escuché este disco por primera vez, algo no estaba bien, de hecho me pareció horrible, lo seguí escuchando una y otra vez, preguntandome por que me parecía tan detestable. Después de armarme de mucha paciencia, (porque que feo es escuchar algo que no te gusta) por fin di en el clavo: "la voz de Dave Padden no se adapta en lo más mínimo al sonido de Annihilator."
Se podría decir que es que nos falta la voz de Joe Comeau, pero no, Padden trata de sonar a él, pero no le sale nada bien. Sin problemas pasamos de Randy Rampage a Coburn Pharr de ahí a Aaron Randall hasta al mismo Waters, pero de Comeau a Padden hay años luz de distancia, mala decisión por parte de Waters.
Musicalmente el disco está muy bien hecho, es el Annihilator de siempre, con los característicos riffs de Jeff, ahora apoyado por Curran Murphy y la inclusión en la batería de Mike Mangini y el peso brutal de Bergquist en el bajo, que le da un relleno al sonido del grupo simplemente delicioso.
Excelentes canciones como "Dr. Psycho", "Demon Dance", "Bleed", que buen arreglo final en los coros, la riquísima "Both Of Me" y de ahí hasta el final puedo decir que musicalmente es muy superior a su antecesor "Waking The Fury", y hubiera sido de los mejores de su carrera si lo cantara otro, pero lo único que puedo decirle a Padden es que nos haga una favor: CÁLLESE!!!!!
Calificación: 57/100
Paul |