El periodo que comprende 1994-1999 en la vida de Jeff Waters fue una prueba de resistencia. No solo su proyecto de un solo hombre se encontraba sin un sello grande que lo apoyara pero su ya conocida alta rotación de personal lo había dejado completamente solo. Tampoco era que lo necesitase al ser un músico polifacético y que perfectamente había tocado todos los instrumentos excepto percusión en sus discos. Sin embargo, sin un sello que lo apoyase y con un divorcio inminente en su futuro las cosas no pintaban bien para Waters. A pesar de todo esto, el decide seguir adelante con la banda y junto al gran Randy Black graba este King of the Kill para el sello ingles Music for the Nations. Por muchos años, la gente nunca supo lo que estaba haciendo Waters ya que estos discos no fueron sino hasta unos 3 años o más que fueron lanzados en los EEUU. Comencemos con el primero de esta trilogía de álbumes, el King of the Kill.
El disco tiene una buena producción para ser un sello pequeño y esta a cargo de solo Black y Waters. Aquí Jeff decide el mismo hacer los vocales. La verdad es que por que no? Ya había tocado todo anteriormente y en realidad, no lo hace tan mal. Es mas, diría que es muy aceptable. The Box inicia el álbum y vaya que es floja! Es una pieza lenta y monótona que aburre de principio a fin. Un pésimo comienzo que deja muchas dudas. Afortunadamente la pieza titulo disipa todas las interrogantes…una aplanadora! Ese riff principal es casi legendario y el doble bombo va atropellando todo a su paso. El coro es sencillo pero bien pegajoso. Annihilator es otra pieza lenta pero a diferencia de Box esta si tiene gancho y por sencillo que parezca, logra su cometido con un riff mucho mas memorable. Bad Child es una roquera de medio tiempo que pasa con más pena que gloria por lo genérico que es.
21 mejora con creces el asunto pero me recuerda mucho al riff de Knight Jumps Queen. Bliss es una pequeña instrumental, la cual le cede el paso a la excelente Second To None, otra pieza veloz que tiene una sección media elaborada y que posee esas líneas melódicas de guitarra tan famosas de Jeff. Hell is a War trata de subir el nivel de agresión y lo logra pero falla miserablemente en el departamento de lo memorable. Lastima porque el riff principal prometía mucho. Speed es un tributo a Eddie Van Halen ya que es un ultra boogie de alto octanaje que funciona por su sencillez. In the Blood es la balada del disco y Jeff no lo hace tan mal cuando tiene que expresar algo de emoción. Aun así, no es de las mejores del disco. Catch the Wind es una bella instrumental de casi 4 minutos que nos muestra la calidad compositiva de Jeff y su afición por melodías suaves y armoniosas. De lo mejor del disco. Fiasco (The Slate)/Fiasco cierra el disco, la primera siendo un montón de tomas fuera de micrófonos y ya entrando con la segunda, es otra pieza rápida y veloz del disco. Un cierre apropiado, en mi opinión.
Jeff cumple su cometido de mantenerse vigente en esa época con el King of the Kill. No es un disco perfecto pero si mantiene el tono creado por el Set the World on Fire. Hay piezas geniales en el mismo así como piezas flojas pero en gran parte el disco sale airoso. Este es posiblemente, mi favorito de esta época de Jeff. Para los amantes de la banda, este es un disco que deben poseer y a los que gustan del thrash técnico con algo de melodía, le pueden dar una revisada. A pesar de todo, Jeff nos demuestra que cuando hay voluntad siempre hay una manera y aunque este disco no significo mucho en ventas si le sirvió a el para demostrar que aun estaba vivito y coleando y que le quedaba mucha música por brindar. King of the Kill, baby!
Website: www.annihilatormetal.com
Calificación: 75/100
Rob