La banda sueca Arch Enemy fue fundada en 1996 por Michael Ammott, justo después de su partida de Carcass. Sus discos Black Earth (1997), Stigmata (1998) y Burning Bridges (1999) les abrieron un lugar en el mercado del death metal melódico, pero fue Wages Of Sin (2001) el que los lanzó a la fama internacional. Dos factores propiciaron este fenómeno, el primero fue que alcanzaron un sonido sumamente preciso y brutal pero a la vez melódico; probablemente se debe en gran parte a la participación de Fredrik Nordström y Andy Sneap en la producción. El segundo y el más importante fue la contratación de Angela Gossow para encargarse de las vocales. Aparte de Angela, la banda estaba formada por Michael y Christopher Amott en las guitarras, Daniel Erlandsson en la batería y Sharlee D'Angelo en el bajo.
Johan Liiva fue el vocalista de sus primeros tres discos en estudio y lo hizo relativamente bien, pero su voz era normal, no sobresalía para nada. La presencia de Angela le da al grupo una novedad interesante, ya que las vocalistas femeninas generalmente aparecen en bandas de corte sinfónico. Y lo mejor de todo es que esta rubia no es pura imagen, sino que tiene una voz cargada de agresividad y con una intensidad bárbara, mucho mejor que la de Liiva. Aparte de Angela, los hermanos Ammot forman un dúo de guitarras fenomenal, moviéndose entre riffs acelerados, interesantes armonías y solos donde se alternan el protagonismo. Para rematar, la sección rítmica es de lujo, con el doble bombo poderoso de Erlandsson y el peso de D´Angelo en el bajo.
El estilo de Arch Enemy puede compararse con los inicios de In Flames, sin embargo también se notan fuertes influencias de bandas trash como Megadeth y Carcass (obvio). Ese elemento de trash en su sonido le da un peso diferente al resto de bandas del género, ya que no se centran solamente en velocidad y melodía, sino que los riffs son más elaborados y con mayor pegue. El único aspecto donde quedan debiendo son las letras, las cuales son ridículas en comparación con los trabajos de At The Gates y Dark Tranquility.
Mi tema favorito del disco es “Enemy Within”, con esa introducción de piano misteriosa que da paso a unos riffs bárbaros y una batería poderosa uniéndose a los alaridos de Angela, death melódico en su máxima expresión. Otros temas de este corte son “The First Deadly Sin” y “Ravenous”. Por el lado más trash aparecen “Heart Of Darkness” y “Dead Bury Their Dead”, que son temas que destacan por el peso de sus riffs y porque no son tan acelerados como el death clásico.
“Burning Angel”, “Shadows And Dust” y “Web Of Lies” son temas más rockeros, lo único que los saca del heavy son las voces guturales. En el apartado de las canciones más elaboradas tenemos a “Savage Messiah” y “Behind The Smile”, donde encontramos varios cambios de ritmo y secciones lentas más melódicas.
Muy buen disco, sobre todo por la variedad musical que le imprimen los hermanos Ammot, tomando elementos de death, trash y heavy tradicional. Las letras son para olvidar, y hay temas que pasan sin pena ni gloria, pero en general este disco es obligatorio para los amantes del death melódico y muy recomendado para los que gustan del buen trash.
Para más información de la banda: http://www.archenemy.net/
Calificación: 90/100
Esteban R