Arcturus, estrella de primera magnitud, la más brillante en la constelación de El Boyero, es también la tercera estrella más brillante de todo el firmamento nocturno y es visible en el hemisferio boreal (norte). Es así mismo el nombre de la desaparecida banda noruega que nos entregó Aspera Hiems Symfonia, uno de los álbumes más originales en la historia del black metal escandinavo.
Haciendo digno uso del nombre de un cuerpo celeste, Arcturus se inspira, y le agrega a su música una visión cósmica, espacial. El tradicional canto al frío, la nieve, las montañas heladas y demás, muy común en las producciones de black metal, es trascendido en esta obra.
Aquí la fórmula estética todavía tiene mucho en común con el black metal sinfónico, con el ambient, pero hay un despegue. To Thou Who Dwellest in the Night, el himno que da inicio a este viaje astral es como el despegue de una cápsula con destino en las estrellas, y los creadores logran comunicar esa idea con gran maestría. El riff inicial es rápido, sencillo, potente y muy hermoso, con un doble bombo sutil pero certero, y cuando entra la voz de Garm (Ulver, Head Control System, etc.), el caos del despegue cósmico comienza. Es como la turbulencia. Muy veloz, agresivo, con las melodías perfectas en los teclados pero hacia el final se siente que la fase más difícil del despegue ha finalizado. Al momento de comenzar a escuchar la genial Wintry Grey, Arcturus y su arte ya se encuentran flotando en el espacio infinito frío y vacío.
Los contrastes entre movimientos netamente black, donde Garm se luce con su voz áspera y endemoniada y los pasajes sinfónicos de arreglos instrumentales son simplemente un hallazgo. Pocas bandas pueden equilibrar ambas facetas y llevarlas a una calidad compositiva tan alta, y encima con un sonido tan original; la experiencia se vive con más vigor al escuchar Whence and Whither Goest the Wind, que a sus 3:45 minutos, nos obsequia con uno de los pasajes armónicos más hermosos de todo el disco y de todo lo que vendría a llamarse Avantgarde Black Metal en el futuro.
El cierre grandioso para esta obra grandiosa, llega con las dos últimas composiciones, la hermosa (no tiene otro hombre) Fall of Man, una enorme celebración fantástica desde los teclados y Naar Kulda Tar, la fatídica y fúnebre coda donde una vez más Garm sobresale con sus voces ásperas y claras.
Ese fue el despegue de Arcturus, su viaje empezó ahí, con la intención de musicalizar el frío y la soledad, pero no en la Tierra, sino fuera de ella. La portada original del disco deja ver el espectáculo de la Aurora Boreal con sus tonos verdes sobre el lienzo negro de la noche, y musicalmente Arcturus viaja para descubrir el misterio espacial que la provoca. Es toda una relectura de muchas suposiciones estéticas que ya para esa época, se habían aceptado universalmente como intocables. Una vez más, la mejor forma de crear algo original y asombroso, fue cuestionando lo que se consideraba sagrado. A partir de este punto Arcturus incursionó con mucha más profundidad en el ya mencionado campo del Avantgarde metal, dejando un legado de importancia incuestionable. Y sin duda alguna lo agradecemos.
Websites: http://www.myspace.com/arcturusnorway
Calificación: 95/100
Mauricio