Ayreon ha sido una de las bandas de metal progresivo más importantes de los últimos años gracias a su excelente música y la gran cantidad de artistas invitados que trabajan en cada disco. El cerebro detrás de este proyecto es el músico holandés Arjen Anthony Lucassen, quien se hace cargo de la mayoría de los instrumentos e incluso de algunas vocales, siempre acompañado de gente como Bruce Dickinson, Damian Wilson, Andi Deris, Fabio Lione, Floor Jansen, Dan Swano, etc etc ... la lista de grandes que han trabajado con Arjen es bastante larga. “The Human Equation” es el sétimo disco en estudio de Ayreon, y fue lanzado al mercado en el año 2004.
Para los que no han escuchado Ayreon antes, cada disco es una opera rock donde los vocalistas invitados son los personajes de una historia. La música se puede definir como metal progresivo con fuertes influencias de bandas de los setentas como Pink Floyd, King Crimson y Yes entre otras, pero también con el lado pesado de bandas como Threshold, Symphony X y Dream Theater.
Para este disco Arjen se dio a la tarea de buscar músicos con los que no hubiera trabajado antes, con la única excepción del baterista Ed Warby. “The Human Equation” nos cuenta la historia de una persona que se encuentra en estado de coma en un hospital después de sufrir un accidente de tránsito. Conforme avanza la historia nos damos cuenta que este personaje sufre el accidente cuando se da cuenta que su esposa lo engaña con su mejor amigo ... mientras está en coma el personaje principal recuerda partes de su vida y discute con sus sentimientos, que son los otros personajes de la historia.
Arjen se encarga de casi todos los instrumentos y Ed Warby de la batería. Existen algunos solos de teclado que hacen los músicos invitados Joost Van Den Broek, Martin Orford, Ken Hensley y Oliver Wakeman. Con respecto a las vocales, tenemos dos tipos de personajes. El principal es James La Brie (Dream Theater), que es la persona que sufre el accidente y se encuentra en coma. Su esposa la interpreta Marcela Bovio (Elfonia, Stream Of Passion, Hydra), su mejor amigo es Arjen y su padre Mike Baker (Shadow Gallery). El segundo tipo de personajes son los sentimientos, que discuten con el personaje principal mientras se encuentra en coma. Eric Clayton (Saviour Machine) representa a la razón, Heather Findlay al amor, Michael Akerfeldt (Opeth, Bloodbath) hace una excelente caracterización del miedo. Magnus Ekwall es el orgullo, Irene Jansen (Karma, Star One) representa la pasión, Devon Graves (Deadsoul Tribe, Psychotic Waltz) a la agonía y finalmente Devin Townsend (Devin Townsend, Strapping Young Lad) personifica la ira.
Lo más sólido de este disco es la letra. La historia está muy bien contada y cada canción cumple su objetivo de transmitir los diferentes sentimientos involucrados, por ejemplo “Day Three: Pain” es intensa y misteriosa, con excelentes intercambios entre Devon Graves y Devin Townsend (agonía e ira); mientras que hay temas mucho más alegres como “Day Eleven: Love”, donde se nos cuenta la historia de cómo se conocieron el personaje principal y su esposa. “Day Eight: School” es muy triste al revelar la mala relación entre el protagonista en su niñez con su padre, y lo mal que este trataba a su madre, mientras que “Day Nine: Playground” nos lleva a la parte alegre de la infancia. Uno de los mejores temas del disco es “Day Twelve: Trauma”, principalmente por la participación de Akerfeldt, incluso con algunas voces guturales, que es un recurso que Arjen nunca había utilizado antes.
“Day Fourteen: Pride” tiene un excelente riff, y “Day Sixteen: Loser” tiene una interpretación excelente de Baker y Townsend, muy agresiva, en un tema con marcadas influencias orientales. Este es otro aspecto interesante de este trabajo, Arjen decidió utilizar varios instrumentos no tradicionales para acompañar su música, entre ellos violiones, violas y diferentes tipos de flautas, lo que le da un sonido un tanto oriental a su música.
Si fuera solo por la historia este disco obtendría un 100 fácil, ya que es un trabajo conceptual soberbio. Sin embargo, hay un par de cosas que impiden que este disco sea perfecto. La primera es la escogencia del personaje principal. James La Brie tiene una gran voz y una muy buena técnica, pero le falta emoción, todo lo canta muy similar, y en un disco donde la emoción es lo más importante me parece que su desempeño se queda bastante corto, sobre todo comparándolo con los vocalistas que tiene a su lado ... sin duda un rol secundario le hubiera quedado mejor. El segundo aspecto es que algunos temas les falta fuerza, a veces Arjen se enfoca demasiado en el aspecto progresivo de su música y salen temas que les falta pegue, se diluyen y no pasan a ser más que material de relleno. A pesar de estas dos quejas, el disco es muy bueno, y cualquier fanático del progresivo lo va a disfrutar. A los que no les llama mucho la atención este género les recomiendo que lo escuchen primero.
Calificación: 80/100
Esteban R