Blind Guardian acá nos obsequia el mejor álbum hasta la fecha. No hay palabras para describir tanto éxtasis que se experimenta al escuchar un disco que si te logras consumir en él te atrapa y no te suelta. ‘Nightfall in Middle-Earth’ crea ese efecto, ya que al hacer la combinación tan acertada de temas con interludios, logra mantenernos muy concentrados en todo lo que se refiere al concepto del disco, que está basado en el famoso libro del ‘Silmarillion’ de J.R.R.Tolkien (creador a su vez de la aún más famosa trilogía de ‘Lord of the Rings’).
Al mismo tiempo que nos consume en un aluvión de piezas extraordinarias musicalmente hablando, acá se nota la verdadera madurez y evolución a la que ellos han llegado, con un Hansi Kürsch exhibiendo su mejor forma vocal (esta vez dedicándose exclusivamente a ello, ya que antes también era el bajista) y esa más que impresionante dupla de guitarristas como lo son André Olbrich y Marcus Siepen que en mi opinión son de las mejores que he escuchado en todo el power metal, aparte de que como coristas hacen un trabajo grandioso, recordemos que este aspecto es uno de los más pulidos y a los que Blind Guardian les dan prioridad, como por ejemplo en la misma ‘War of Wrath’ obteniendo el resultado de clase mundial que ya todos conocemos de ellos.
Las melodías también han avanzado en madurez y en sentido, lo notas en piezas como ‘Blood tears’ a la que también se le agregan otros instrumentos de percusión y teclados que la convierten en una de las mejores de todo el disco.
Cabe también destacar otros excelentes como ‘Mirror Mirror’, ‘Noldor (Dead Winter Reigns)’ y ‘Thorn’ en los cuales como repito encontramos una clara evolución progresista en cuanto a la composición se refiere y en la que nos damos cuenta que sin dudas logran superarse a sí mismos comparado con todo lo que habían hecho anteriormente.
Definitivamente un álbum perfecto, incluso veo algo difícil que lleguen a superarlo porque este disco ha logrado combinar todo lo que mejor sabe hacer Blind Guardian en cuanto a concepto, musicalización, líricas, una producción de lujo y la mezcla a cargo del conocido Flemming Rasmussen. Como dicen por ahí, en este disco todo está bien puesto.
Calificación: 100 /100
Gilbert