Poco más de dos años después de la salida de “Thrash Metal”, el debut de Blood Tsunami, el cuarteto noruego nos ofrece en este 2009 su nuevo disco, el segundo en su carrera y que lleva por título “Grand Feast For Vultures”. El mismo vio la luz en abril en Europa, y en mayo en los Estados Unidos, y es por cuestiones de tiempo que hasta ahora se puede revisar. Pero más vale tarde que nunca, ¿no es así?
La formación que grabó “Thrash Metal” –es decir, Pete en los vocales y guitarra, Dor en la otra guitarra, Bosse en el bajo y vocales y Faust (exEmperor) en la batería- repite en esta ocasión, para darnos un disco de 7 temas que, sin embargo, sobrepasa los 50 minutos. Entonces, la pregunta aquí sería: siendo la misma formación… ¿hay algún cambio en el estilo de la banda?
La respuesta es simple: no. Sinceramente, no siento mucha diferencia entre lo que fue “Thrash Metal” y lo que es “Grand Feast For Vultures”. El esquema compositivo de Blood Tsunami se mantiene en su fórmula original, puesto que, como lo dice el viejo y conocido refrán… “Si no está roto, ¿para qué arreglarlo?”
Con esto último quiero decirles que no malinterpreten mis palabras. El esquema se mantiene, sí, la fórmula sigue mejor dicho intacta, sí, pero esto no implica, de manera alguna, qué estemos ante un disco aburrido o malo. Ese no es absolutamente para nada el caso. “Grand Feast For Vultures” muestra a una banda muy madura, con una idea concisa y clara de lo que pretende y quiere, y sabe como hacerlo.
Y aún más, es cierto que el patrón de trabajo puede ser el mismo, pero en esta ocasión me parecen un poco mejor elaborados. Por ejemplo, los vocales de Pete siguen enclaustrándose en una clásica línea Black Metal, pero en esta ocasión la mayor parte de los temas tienen una mayor presencia de growls y vocales un poco más guturales, lo que le permite a Blood Tsunami jugar a dos voces, cosa que, si bien es cierto se da en “Thrash Metal”, no fue tan explotado como en esta ocasión, y qué si bien no es algo original, si dotan al álbum de un ingrediente extra bastante bien logrado.
Asimismo, los riffs de Pete y Dor vuelven a hacer de las suyas: potentes, fuertes, muy trabajados y, en cierta manera, contundentes. No obstante, no dejan de lado esos trabajos armonizados que distinguieron buena parte de “Thrash Metal”. Solo que, en esta ocasión, esos riffs armonizados no están regados por todo el disco, la mayor parte de esos riffs muy a lo Iron Maiden se encuentran en el penúltimo tema, ‘Horsehead Nebula’. Pero la manera en que Pete y Dor estructuran sus riffs y armonías muestran la cohesión y amarre que tienen entre ellos.
En cuánto al estilo de las canciones, estas, sin duda alguna, son reminiscentes a un Thrash Metal puro con ciertas pinceladas de modernidad, más que todo por esos riffs armonizados que les mencionaba anteriormente. El tempo y velocidad de las piezas varía un poco, con piezas rápidas en la más pura vena Thrash Metal (‘Castle Of Skulls’, ‘Nothing But Contempt’ o el tema-título), a otras donde sobresale el medio tiempo (‘Laid to Waste o ‘Personal Exorcisms’), a otras que tienen de ambos (‘Horsehead Nebula’, ‘One Step Closer To The Grave’)
Mención aparte debo hacer de ‘Horsehead Nebula’. Este tema sigue lo que parece ser una tradición que Blood Tsunami pretende imponerse… una instrumental de más de 10 minutos por disco. Ya lo hizo en “Thrash Metal” con ‘Godbeater’, y repite en esta ocasión con esta pieza. Y tal como lo hicieron con ‘Godbeater’, el resultado es muy satisfactorio. Es un tema muy completo, con mucha energía, y donde el riff armonizado principal, a pesar de ser usado en varias ocasiones, no cansa, y los demás riffs apoyan bastante bien la estructura de la canción. Además, no se basa en un medio tiempo, sino que es un tema rápido, cosa que sinceramente no esperaba de una instrumental tan larga. Tiene velocidad, y los cambios de ritmo y tempo son justo para dar una variante interesante y llamativa, sin permitir que ‘Horsehead Nebula’ sea aburrida. Lo único que en definitiva me parece que no calza son ciertos redobles que Faust hace, en las partes más rápidas de la misma. Dan la sensación de que no puede darle la velocidad requerida, y ofrece (en mi humilde criterio, por supuesto) breaks y redobles a lo que salgan, sin planearlos y, para mi al menos, no se escuchan bien.
Esos breaks, y los primeros 5 minutos de ‘One Step Closer To The Grave’ (otro tema que sobrepasa los 10 minutos), son los puntos flojos de un disco que conforme lo escucho va creciendo más y más en mí. Tiene de todo un poco, y lo tiene bien estructurado. Tanto así que, no sé si por casualidad o planeado, pero el inicio del disco (‘Castle Of Skulls’) me recuerda muchísimo a ‘War Ensemble’ de Slayer, mientras que el cierre de ‘One Step Closer To The Grave’ me transporta a las partes finales de ‘The Call Of Ktulu’ de Metallica. Me gustaría pensar que, en cierta forma, es un tributo a ambas bandas, pero lo cierto del caso es que, con tales influencias, creo que podemos decir que Blood Tsunami va por buen camino.
“Grand Feast For Vultures” se mantiene en los patrones fijados por “Thrash Metal”, y a la vez, representa un avance para Blood Tsunami. Es un disco con muchas variantes y que a la vez se mantiene dentro de los cánones en los cuales trabaja la banda. Buen regreso para una formación que sigue dando de que hablar, y cuyo estilo le ha hecho ganar una buena gama de seguidores. No es un dechado de virtudes, es cierto, pero ciertamente es un trabajo al que vale la pena darle la oportunidad.
Website: http://www.bloodtsunami.com/
http://www.myspace.com/bloodtsunami
Calificación: 80/100
Randall