Todo el mundo ha escuchado, al menos una vez en su vida, el término llamado “supergroup”. Esta definición se le ha dado a grupos que se encuentra formado por varios miembros de otras agrupaciones y elaboran algún material musical. Grupos que podemos mencionar al que se le ha dado esta clasificación son algunos como Cream, Liquid Tension Experiment y Emerson, Lake & Palmer. Para esta ocasión, vuelven los death metaleros de Bloodbath, con su última entrega llamada “The Fathomless Mastery”.
Como muchos saben, este proyecto está conformado por integrantes de Katatonia y Opeth y con solo mencionar esos dos grupos, ya da mucho de qué hablar. Uno de los personajes más notorios de la banda es Mikael Åkerfeldt, obviamente por su voz gutural que es tan potente, junto con su compañero Martin Axentrot, un monstruo de la batería. También, cuenta con la participación de Jonas Renkse y Anders Nystrom de Katatonia. Lastimosamente, Dan Swano se fue de la agrupación por diferencias musicales, pero fue remplazado por Per Eriksson, lo cual hace una buena labor en las labores de guitarras.
Antes de entrar en materia del disco, tenemos que recordar el EP que sacaron a principios del año, un pequeño preámbulo para este disco. Como mencionó mi colega de Metalicos en la reseña de “Unblessing the Purity”, es un Brutal Death Metal cargado de rabia, pero con mucha técnica y melodía. Y eso es uno de los factores más importantes que hace destacar este nuevo disco…
“The Fathomless Mastery” es muchísimo más socado y brutal que los discos anteriores. El sonido de las guitarras y bajo son más bajos en tono esta vez, dándole un mayor peso a las piezas. La composición de las canciones es muy a la vieja escuela de Death Metal, como en la época de Entombed o Morbid Angel. Los riffs son catastróficos y la batería ni para que decir. Axentrot hace una labor de percusión que parece una bomba nuclear. Junte eso con los riffs, lo que se forma es la bomba de Hiroshima nuevamente. Mucho trabajo técnico y composición veloz.
Aunque todo eso suena bonito, debo destacar algo que si noté. El hecho de que tenga tanto peso puede ser que para algunos le suene el disco algo monótono, ya que cuenta con muy pocos intermedios que varíe con la velocidad, como en los otros discos. No estoy diciendo que es algo malo, más bien, a muchos lo más seguro les va a gustar el disco por ese peso, pero es importante destacarlo, ya que no es un disco fácil de oír. Hay que dar lapsos de tiempo para escucharlo nuevamente porque te puede cansar.
Lo que tenemos acá es un álbum que tiene toda potencial para ser disco del año y lo más seguro va a estar en la lista de muchos para los mejores discos del 2008. Si eres un fan a muerte del Death Metal, tienes que conseguir este disco. Cuesta mucho escuchar algo así, ya que muchos grupos Death Metal hacen una composición algo automático y siempre sale lo mismo, sin mucha innovación y a veces hace falta tener un disco que bastante peso. Bloodbath no defraudó en ese aspecto y esperemos que siga así para el futuro.
Website: www.bloodbath.biz
Calificación: 88/100
Juan C.