Desde hace veinte o veinticinco años, la escena rockera nacional no ha parado su crecimiento. Con apoyo o sin él las bandas criollas no han renunciado al sueño de crear música y hacerla llegar a quien tenga oídos y quiera escuchar.
Todos los géneros del gran espectro del rock han tenido sus representantes en nuestra tierra, algunos mejor logrados que otros por supuesto, pero todos contribuyendo a que la escena en general evolucionara.
Después de tantos años de ensayos, desaciertos, logros y experimentación no era raro esperar que existieran algunas bandas dedicadas al hard rock más durito y de sonido clásico que todos adoramos, pero la realidad siempre ha sido otra: pocos grupos se han atrevido a caminar esa senda, y menos todavía lo han hecho sacando buena música. Pero como la escena no para de moverse, tampoco es sorpresa que Bondage, banda formada muy recientemente nos haya tomado por el cuello con Thong, su producción debut, un disco con 12 tracks de puro hard & heavy mucho más que bien hecho.
Decir que el sonido y la producción son totalmente profesionales es redundar ya que hoy en día no hay excusa para sacar un disco con sonido de letrina.
Primer detalle clave de Thong: los riffs ¡Toneladas de ellos! Técnicos, dinámicos, melódicos, poderosos… pongan ustedes el adjetivo. Desde la primera pieza que lleva el nombre del grupo, se nota a leguas que estos tipos saben cómo diablos debe sonar un riff, y en particular, saben que el formato riff-verso-coro-riff-verso-coro-solo-coro-riff no es en lo absoluto una fórmula gastada o que sea preferible evitar. Para nada, el rock and roll es rock and roll y sólo existen dos tipos: el bueno y el malo, punto; la estructura compositiva es solo un lineamiento que por sí solo NO determina la calidad de la música.
Volviendo al disco, la rockera Rollin’ con su tremendo riff principal de puro heavy clásico, pone las cosas a 100 por hora y obliga a mover la melena; coro pegajoso, gran solo de guitarra, sonido limpio y cristalino y sobre todo mucho peso. Un video de esta pieza fue grabado y pueden verlo en Youtube cuando quieran.
De las doce piezas que forman el álbum, no hay una sola que sobre, todas son grandes composiciones, y este es precisamente el segundo detalle clave: las canciones no son unidades armadas con pedazos unidos por cambios de velocidad en la batería, son composiciones en todo el sentido de la palabra, hay coherencia estilística, una virtud bastante escasa en la propuesta de muchas bandas nacionales. Escuchen la tremenda 69 Yeah, o el medio tiempo súper rítmico de Children of Eden y verán de qué les hablo: los típicos himnos que se pegan a la primera, de los que se puede cantar el coro y que se quedan en la memoria auditiva por mucho rato.
Ya no es válida aquella odiosa frase de “para ser nacional sí está bueno”, porque el nivel de nuestros músicos da no para hacernos los sorprendidos si sacan algo bueno, sino para sentarnos a esperar cuál será el próximo discazo creado en tierras ticas. Así que ya lo saben, Bondage no es simplemente una banda nueva, es un grupazo y se tomaron la molestia de demostrarlo con un tremendo larga duración, repleto de los sonidos más clásicos del rock y el heavy metal. No duden en llegarle.
Websites: www.myspace.com/bondagecr69
Calificación:
84/100
Mauricio