Hablar de Bruce Dickinson es hablar de una leyenda viviente. Su carrera con Iron Maiden lo convirtió en todo un icono, su increíble voz y presencia en el escenario han sido de las razones más importantes para el éxito de esta banda britanica. Al finalizar la extensa gira del “Seventh Son Of A Seventh Son” Maiden decidió descansar un tiempo, cosa que aprovechó Bruce para grabar “Bring Your Daughter To The Slaughter”, tema que aparece en el soundtrack de “Nightmare On Elm Street 5: The Dream Child” y más adelante en el ”No Prayer For The Dying” de Maiden. Gracias a esta canción, Dickinson obtuvo un contrato para grabar un disco como solista, el cual compuso y grabó en un par de semanas con su amigo y futuro guitarrista de Maiden Janick Gers. El resultado fue “Tattooed Millionaire”, disco que sale al mercado en 1990.
“Tattooed Millionaire” es un disco sumamente diferente de lo que se podría esperar del vocalista de Iron Maiden. La mayor parte del material es hard rock bastante alegre y entretenido con ciertas influencias del pop británico. La idea de Bruce fue sacar un disco ligero y agradable, con ideas que nunca serían parte del repertorio de Iron Maiden. Los otros miembros de la banda eran Andy Carr en el bajo y Fabio Del Rio en la bateria.
“Son Of A Gun” es el único tema que tiene ciertos tintes de Iron Maiden, con una introducción misteriosa y una gran melodía en la guitarra. El riff es sencillo y pegajoso, mientras que el coro es clásico de Dickinson. Excelente canción que ejemplifica lo que sería la carrera futura de Bruce como solista, y sin duda la mejor de este disco. “Tattooed Millionaire” es un tema pop-rock que hace una interesante y graciosa crítica a la imagen del rock de finales de los ochentas ... “He’s got a wife – she ain’t no brain child, ex mud queen of Miami / In his stretch Cadillac he keeps her in the back / With his CD player and a bottle of Jack” … muy pegajosa y con un excelente coro, de esos que se te quedan grabados desde la primera vez que lo escuchas.
Lastimosamente, después de ese par de buenos temas el disco no tiene mucho que ofrecer. “Born in 58” es una semi balada suave en las estrofas, con un coro donde aumenta la intensidad. Es un tema agradable pero nada especial. “Hell On Wheels” es todo un tributo a AC/DC, desde la guitarra hasta la manera de cantar de Bruce, mientras que “Gypsy Road” es otra “power ballad”, acústica en las estrofas, más intensa en el coro. Demasiado genérica.
“Dive! Dive! Dive!” es un tema a puro Def Leppard o Poison, pegajosa y repetitiva, con una letra llena de dobles sentidos de contenido sexual y cargada de clichés del hair metal de los ochentas. “All The Young Dudes” es un cover de David Bowie, muy similar a la original pero nada especial. “Lickin’ The Gun” podria perfectamente ser un tema de Aerosmith, muy flojo y poco original. Para cerrar aparecen dos temas a puro hard rock, la entretenida y pegajosa “Zulu Lulu”, mientras que “No Lies” suena como un tema de Guns N’ Roses.
Este es un disco entretenido pero nada especial, es más que todo material de colección para aquellos que somos fanáticos de Maiden y de Bruce, aunque también puede resultar agradable para los fanáticos del hard rock ochentero. Para el resto, el mejor material solista de Bruce aparece del “Balls To Picasso” en adelante, en particular los excelentes “Accident Of Birth” y “The Chemical Wedding”. Es un disco que hay que escuchar por lo menos una vez por su importancia histórica, pero que no es esencial en una buena colección de metal.
Calificación: 60/100
Esteban R