Un día leí que el mundo de la música es un mundo cíclico. La tendencia que está de moda hoy probablemente deje de ser exitosa, pero dentro de algunos años volverá para recuperar el terreno perdido. Eso parece que fue lo que ocurrió con el sleazy metal o glam metal de los 80´s, luego de la incursión del grunge, el movimiento prácticamente murió y Buckcherry es uno de los encargados de traerlo de nuevo al mapa a partir de 1999.
En un mundo musical dominado por las adolescentes cantantes, el grunge, el post grunge y el nü metal, este disco fuepara mí como una bocana de aire fresco en un cuarto lleno de humo. Ellos se fundaron en 1995 cuando su cantante Josh Todd y Keith Nelson se conocieron en un concierto. Luego reclutaron a Jonahtan Brightman en el bajo y a Devon Glenn en la batería.
Este disco es realmente una joya del género, de principio a fin es un viaje alucinante de sexo, drogas y rock and roll. Su estilo combina la actitud más descarriada y salvaje de esta índole con influencias musicales tan variadas como AC/DC, Guns And Roses (los del Apetite), Led Zeppelín o Mötely Crüe. Sin embargo no se puede decir que están imitando a estos grupos, porque sus canciones no tienden a repetir, una y otra vez, la misma fórmula hasta el cansancio.
La producción corrió a cargo de Terry Date y el ex Sex Pistols, Steve Jones, con lo que consiguieron dar a luz un sorprendente y extraordinario trabajo. Algo que me parece destacable es la distribución de las canciones, porque después de dos o tres bien rockeras, la intensidad baja con medios tiempos, lo que hace de la escucha del disco una verdadera montaña rusa.
Inicia el mismo la canción Lit Up, quizás la que más influencia a AC/DC tiene con un coro que a muchos les gustará y a otros no “I love the cocaine, I love the cocaine”, que a pesar de su explicidad se mantuvo en rotación constante en las emisoras gringas. Crushed y Dead Again siguen la onda rockera 100%, con una influencia notoria a lo que fue W.A.SP. en su momento. La intensidad baja con Check Your Head, que es una crítica severa a la pornografía infantil y al abuso de las drogas.
Dirty Mind recupera la velocidad y luego baja de nuevo con otro de sus sencillos promocionales, For The Movies, una de las mejores de disco. Lawless And Lulu, vuelve a recuperar el aire rockero pero con una intensión más glam, excelente riff e inmejorable melodía en su solo. Related continúa en la misma onda mientras que Borderline es más suavesona y matizada. Get Back, Baby y Drink The Water, cierran el disco con clase y distinción, lo que hace de este esfuerzo homónimo una joya del género obligada para todo seguidor del buen y puro hard rock, glam o sleazy.
Luego de su segundo álbum, Time Bomb, Buckcherry se deshizo y Todd editó un álbum en solitario. En este 2006 han vuelto con una nueva producción llamada “15”, del cual esperamos tener pronto su reseña.
Calificación: 95/100
Federico