Si usa mascara, toca guitarra y anda una cubeta de KFC en la cabeza entonces debe ser nada más que el uno de los mercenarios musicales más conocidos del mundo. Estamos hablando del pintoresco Buckethead, quien tiene bajo su brazo una discografía casi tan grande como la cantidad de notas que encotramos en sus canciones.
Quienes únicamente conocen los trabajos de Buckethead como solista, saben que, musicalmente hablando, este es uno de los guitarristas más extraños y disparatados cuando se trata de componer música. Además, su mezcla constante de estilos y la cantidad de destiempo que muestra en cada disco hacen que sea extremadamente difícil de catalogar dentro de un género específico; pero a la larga esto solo sirve para demostrar que la creatividad algunas veces necesita moverse de manera libre.
Colma es un trabajo que es diferente incluso para alguien como Buckethead. Aquí no hay solos estrepitosos, escalas frenéticas o sonidos alegóricos de un circo, todo lo contrario. Colma es un disco que se puede categorizar en una sola palabra: Paz. La clase de paz que se ocupa después de un agotador día de trabajo o simplemente la clase de paz que ocupamos de vez en cuando para ordenar nuestros pensamientos y relajarnos.
Desde que le damos “play” al reproductor nos sorprende el tema Whitewash, el cual marca el tono del disco con sonidos con una base de batería simple y una guitarra pensativa, casi introspectiva. Otros temas como For Mom, Machete, Wishing Well o la increíble Watching the Boats With My Dad, son simplemente excepcionales que usan elementos ambientales para dar ese efecto de profundidad y melancolía que fijan el tono general del disco.
Colma es en pocas palabras unos de los mejores y más diferentes trabajos de Buckethead; es casi como si este personaje se hiciera una limpieza mental y espiritual a través de cada nota. Para quienes ocupan una referencia, Colma es para Buckethead lo que Damnation es para Opeth, lo que quiere decir que es una verdadera pieza de arte, eso sí, entendiendo bien los alcances de estos dos artistas dentro de su rango de acción. En definitiva unos de esos discos que no pueden pasar desapercibidos para quienes buscan un trabajo de calidad, tranquilo y con la capacidad de transportarnos, aunque sea por un momento, a un estado mental de completa “colma”.
Website: www.bucketheadland.com
Calificacion: 90/100
Andrés