Una vez más, los reyes, padres, dioses (o cualquier otro adjetivo que uno pueda pensar) del Doom Metal, Candlemass, han regresado. Pero esta vez sin la voz con la que tanta gente relaciona la banda, la vos de Messiah Marcolin.
Aparentemente él es una persona un tanto emocionalmente inestable, al punto que en una entrevista, el bajista y líder de la banda, "Robert Lowe", dijo: "No sabemos como pudimos aguantar tanto, era demasiada la tensión. Entrábamos al estudio con la preocupación de que si él iba a venir, de que si íbamos a poder ensayar, si en cinco días la alineación de la banda iba a ser igual. No podíamos con esta clase de tensión".
Solo me cabe decir de que a juzgar como estaba la banda, que Messiah se fuera es una de las mejores cosas que le pudo pasar a esta. ¿Por qué? Por que ahora esta banda de Stockholm cuenta con una voz de uno de los otros "papás" del Doom Metal, una voz un tanto "Tejana" pero excelente, como lo es la de Robert Lowe, vocalista de Solitude Aeturnus (que sacaron un álbum excelente el año pasado, por no decir el álbum Doom del año).
¿Pero, está Robert Lowe al "calibre" de los poderosos riff de esta banda? Pues claro que sí. La voz de Lowe es algo simplemente impresionante, no solo por el hecho de que es de gran calidad, sino por el hecho de que se adecua perfectamente a lo que es Candlemass. No puedo expresar mi emoción al ver que la banda encontró a unb sustituto digno de ocupar el lugar de Messiah Marcolin; para incluso, superar a este último. Los fans más acérrimos de la banda dirán que Candlemass no es nada sin Messiah, pero no pueden estar más equivocados al decir esto, ya que acá encontramos a un nuevo Candlemass que ha, en mi opinión, encontrado la alineación perfecta.
El disco comienza con un prólogo, un canción con un tanto aire de misterio, dejando gran expectativa por oír lo que viene. Rápidamente, se pasa a un cambio total de ritmo en "Emperor of the Void", canción simplemente genial, en la que si uno tuvo un momento de duda acerca de la voz de Lowe, se disipan en el instante en que uno la oye. Los riffs son característicos de la banda, y a uno no le queda más opción que someterse al poderío que esta presenta; uno verdaderamente se va a sentir metido por completo en la canción, agitando la cabeza desde el primer momento.
"Devil Seed" es una canción lenta, bastante buena en la que se puede apreciar de mejor manera y más tranquilamente la voz de Lowe. Una canción común de la banda, lo único nuevo que se puede notar es el uso de una leve distorsión para introducir la voz de Lowe.
"Of Stars and Smoke" empieza de nuevo un tanto lenta, pero apenas uno entra al coro uno siente como el corazón de uno se llena de pasión al oír un coro tan pero tan bueno. Genial combinación de solos de guitarra y lo voz de Lowe, para llenarlo a uno de sentimientos. Grandes solos de guitarra, genial uso de coros, simplemente excelente.
La siguiente canción, "Demonia 6", empieza de manera rápida y pesada, para mantenerse así. Riffs bastante simples pero muy pegajosos es lo que tiene esta canción, que no deja de ser muy buena. Tal vez a alguien le parezca un tanto monótona, ya que los riffs se repiten mucho, aunque todo es cuestión de cada uno. Hacia los tres minutos notamos (de nuevo), lo buena que es la voz de Lowe, debido a los geniales tonos que alcanza; tonos que definitivamente no se oyen en la voz de Marcolin, ya que la de este último es bastante aguda comparada con la de Lowe.
"Destroyer" empieza de la misma manera que la mayoría de las canciones anteriores, riffs muy fuertes y pesados. El problema es que aunque las canciones son verdaderamente buenas, al tiempo de oír el disco uno se va cansando de estar oyendo casi que los mismos riffs de siempre en el mismo tono, por dicha Lowe logra romper una evidente monotonía (que ocurre mas o menos para este momento) en las guitarras.
La próxima canción, "Man of Shadows" contiene buenos interludios acústicos, solos y distorsiones con la guitarra eléctrica,pero aparte de eso sigue siendo más de lo mismo.
En la última canción se llevaba un ritmo un tanto lento, pero esto se rompe con la siguiente canción, "Clearsight". Empieza de manera buena y pesada, como el resto de las canciones pero esta definitivamente sirve para romper la monotonía que se encontró en las últimas dos o tres canciones. Es interesante el hecho de que uno no para de notar lo buenas que es la voz de Lowe, y como esta a veces salva la canción de que sea mala.
"The Opal City" es un interludio bastante fuerte que sirve para introducir a "Embracing the Styx", que es la última canción del álbum. En realidad esta no es la gran cosa, no es nada extra ordinaria pero no es del todo mala. Además, ya hacia el final de la canción, hay un solo de guitarra acústica acompañado por la voz de Lowe que es muy bueno, bastante melancólico, y que aunque no es la mejor manera de cerrar el álbum, cumple su cometido al hacer esto.
En resumen, este es un álbum bastante bueno, hay unos leves declives ya hacia la mitad, principalmente por que uno ya se cansa de oír la guitarra de la misma manera en que se ha oído durante todo el principio del álbum. Pienso que para las personas que no son fans de Candlemass pero que si les gusta el Doom, la mejor forma de apreciar este álbum es oyéndolo en dos partes; de esa manera se puede apreciar mucho más. Por último, como ha dicho incansablemente durante esta reseña, la voz de Lowe es verdaderamente increíble, se acopla de manera perfecta a los instrumentos y a la banda en sí, por lo que espero que sea el vocalista oficial de la banda por siempre.
www.candlemass.se
Calificación: 90/100
Daniel J.