Después del arrollador éxito y el reconocimiento conseguido por Carcass con Heartwork, el grupo sufre la gran pérdida del guitarrista Michael Amott, que tanto contribuyó en el aspecto interpretativo y en su lugar llega Carlos Regadas de la banda también británica, Devoid. Ciertamente este disco no es tan bueno como Heartwork, debido muy posiblemente por los problemas internos que había en el grupo, pero tampoco significa que sea malo, simplemente que el grupo ya había alcanzado la cumbre de su carrera y mostraba síntomas de decadencia.
Swangsong tampoco es un disco que no contiene canciones rápidas, lo que también nos indica el camino que Jeff Walter quería tomar, temas más roqueros incluso como el caso del de apertura Keep On Rotting In The Free World, clara alusión a la canción de Neil Young, Keep On Rocking In The Free World. Por otro lado el concepto de las letras cambió bastante con relación a las que hicieron en los albores de su carrera, para centrarse en otros más políticos, sociales e introspectivos.
Pero el grupo también logró crear canciones que calaron hondo dentro del metalero, a pesar del cambio radical como es el caso de Black Star, de las más lentas pero muy pesadas y Polarized con muy buenas líneas melódicas de guitarra, donde su nuevo miembro, Regadas es co-autor, demostrando sus cualidades en este campo. Pero también encontramos canciones de mucha calidad como Tomorrow Belongs To Nobody con deliciosos riffs y buenos solos; por su lado Cross My Heart con un buen coro que se pega muy rápido, acompañado de un poderoso doble bombo y los infaltables riffs característicos del grupo.
Pero también hay temas no tan buenos y/o bastantes diferentes a lo que el grupo nos ofrecía con anterioridad como el caso de Child’s Play, lento y pesado muy en la onda de bandas como Catedral, aunque posee un buen solo es tedioso y monótono, no es Carcass. Room 101 es muy similar a Black Star, con variaciones muy similares. Este es otro de los puntos bajos del discos, las mismas inflexiones se repiten en varias canciones lo que lo vuelve repetitivo; porque una cosa en tener un estilo, pero otra muy diferente es utilizar las mismas estructuras una y otra vez dentro de un mismo álbum.
Firm Hand es otro totalmente prescindible, nada fuera de lo común, por suerte sigue R**k The Vote una canción más elástica y con más cambios que nos saca de la modorra en la que no puso la anterior. Don't Believe a Word es totalmente plana y cuando hace un cambio es lento y aburrido, otra de relleno. Para finalizar llega Go To Hell, otra canción donde sale a relucir la faceta roquera, pero con las mismas variaciones que hice notar con anterioridad y que no la hacen aburrida, pero tampoco la hacen nada especial.
Carcass fue un grupo que evolucionó todo lo que pudo disco con disco, una banda que marcó toda una época dentro del Death Metal moderno, pero que llegó al ocaso de su con este Swansong. Situación que el grupo no pasó por alto, lo que trajo consigo el fin de una de las bandas más importantes de la década de los años 90. Una inteligente decisión que sirvió para no empañar el nombre del grupo y despedirse, si bien no con su mejor disco, si con un material de muy buena calidad, además de atrevido.
Calificación: 83/100
Paul