Con el disco debut de la banda Something Wild los niños del Bodom demostraron que estaban para grandes cosas. Con este Hatebreeder no solo terminaron de reafirmar eso, sino también se consolidaron como una de las bandas más originales y poderosas en la tierra.
La madurez en la composición, y la complejidad de las canciones son increíbles. Children Of Bodom se colocó un paso delante de los demás grupos de melodic death metal con este disco, ya que no suenan a un grupo típico del sub genero, sino que aplican también influencias que van desde el power metal, black metal, hasta el heavy clasico, inclusive grupos punk vieja escuela.
Prueba de ello son los duelos de teclado y guitarra al mejor estilo de Stratovarius, en algunas canciones usaron fragmentos de canciones de Mozart para darle ese toque clásico orquestal a las canciones, se presenta también una influencia neo clásica en el sonido de las guitarras, que de vez en cuando nos recuerdan a Yngwie Malmsteen. Las obras de Mozart presentes en Hatebreeder son las siguientes: el concierto para piano Nº20 K.466 en la canción Black Widow" y "Queen Of The Night Aria" de la ópera "The Magic Flute" (La Flauta Mágica), e la pieza título.
Un aspecto que hace grande a este disco es que cada canción cuenta con varias melodías diferentes, por lo que cuando has escuchado minuto y medio te parecerá que has oído en realidad cinco o seis minutos de música, o te invade también esa sensación de que en cada canción has escuchado mas bien tres o cuatro canciones distintas.
El disco comienza con Warheart, lo primero que escuchas es una voz diciendo: “from now on we are enemies, you and I”, frase tomada de la película “Amadeus”, e inmediatamente irrumpe una línea de bajo pesadísima, y empiezan 39 minutos de adrenalina y energía que no te van a soltar ni un instante.
Cada canción tiene sus momentos, pero es muy difícil resaltar una sobre otra, todas son perfectas, ni un instante flojo. Alexi Laiho es una de las mentes mas prodigiosas del metal y en este disco lo que hizo fue simplemente demostrarlo, con un derroche de velocidad pura, intensidad, incontables melodías, agresión, furia y dolor, pero sobre todo odio.
Cuando escuches este disco probablemente se convertirá en uno de tus favoritos, al menos eso me ocurrió a mi, y lo mas seguro es que empieces a respirar un poco de odio!!!
Calificación: 100/100
Javier |