El álbum Shadowlands fue mi primer encuentro con esta banda española y a decir verdad la impresión que me dejo fue bastante amarga. Esa experiencia negativa me alejo de este grupo por un tiempo y no fue hasta que un amigo me recomendó este disco, que decidí darle una nueva oportunidad a Dark Moor. Cual fue mi sorpresa al encontrarme con un álbum maduro de excelente calidad.
Este álbum marca una nueva etapa en la carrera de estos europeos. La banda experimento un serio cambio en su conformación (la cantante, un guitarrista y el baterista se fueron) al punto que su líder Erick García llego a pensar que lo mejor era terminar el grupo de una vez por todas. Afortunadamente, García recapacito y decidió buscar los reemplazos necesarios para seguir adelante.
Continuando con lo que nos compete, el álbum tiene un marcado estilo de power metal melódico. Los españoles escapan a la falta de originalidad y creatividad que ahoga a este sub-genero del metal y crean una propuesta que si bien es cierto no es innovadora, tiene mucha personalidad.
Dicha renovación se debe en gran parte a la llegada de músicos que no se limitan a ser simples reemplazos y más bien aportan muchas cosas positivas a la banda. Tal es el caso de Alfred Romero, quien llego como reemplazo de la anterior cantante Elisa Martin. A pesar de que un vocalista no es necesariamente la pieza más importante de una banda, la verdad es que una buena voz puede hacer la diferencia tal como sucede en este disco. Romero aporta mayor versatilidad y la verdad es que habla el Ingles muchísimo mejor que Martin.
En cuanto a los temas, cada uno narra una historia diferente. Cabe destacar el hecho que las letras no caen en la cansina formula de dragones y guerreros, mas bien García y compañía recurrieron a personajes literarios y uno que otro relato de creación personal. La mayoría de las canciones son bastante cañeras con elementos melódicos que ayudan a alcanzar un balance apropiado. Canciones como A life for revenge, Ghost Sword y From Hell son buenos ejemplos de esta fusión entre melodía y rapidez.
El disco no escapa al uso de momentos épicos, los cuales son un arma de doble filo. A pesar de haber escapado a la mayoría de los males que agobian el power metal, Dark Moor no consigue librarse de ser un poco empachoso en ciertos momentos, y esto se debe al mal uso de dichos elementos épicos. Por ejemplo, Philip the second es atractiva a la primera escucha pero poco a poco se convierte en un verdadero martirio gracias a su terrible coro.
Cyrano of Bergerac sufre de un problema similar al tener uno inicio verdaderamente espantoso, el cual le resta atractivo a la canción. Sin embargo, no todo es malo en este departamento. El tema Wind like Stroke usa los coros épicos a su favor para inyectar fuerza y contundencia, mientras que los sutiles toques instrumentales crean una atmósfera de fantasía que trabaja a favor del tema Dark Moor.
Para resumir, se puede decir que con este disco auto titulado, Dark Moor alcanza una madurez que pocas bandas de power metal consiguen hoy en día. Buenas canciones con letras interesantes y coros pegajosos, que con un par de excepciones evaden los males que plagan a los grupos de este género. ¡Buen álbum!
Website: http://www.dark-moor.com/
Calificación: 82/100
Rolo