The Eternal Return se titula la nueva producción de los norteamericanos, procedentes de Washington D.C, Darkest Hour; siendo el sexto álbum en menos de nueve años de esta prolifera banda, y que los consolida como uno de los grupos más influyentes de la escena metal norteamericana; siendo la primer banda en introducir el sonido metal europeo, específicamente el estilo del Gothenburg Metal, combinándolo con sus raíces Hardcore, Punk y Thrash; sumamente influenciados por bandas como los clásicos At the Gates, Arch Enemy o los viejos Dark Tranquillity. The Eternal Return es la primera producción de la banda, sin su compositor principal, el talentoso guitarrista Kriss Norris; quien dejó la banda para dedicarse a la producción musical, y formar nuevos proyectos musicales, como es el caso de The Kriss Norris Project, presentando un Progressive/Melodic Death Metal impecable, con la colaboración del vocalista de Lamb of God, Randy Blythe. Darkest Hour perdió a su mente maestra, pero eso no fue motivo para rendirse, sino que dio fuerzas para entrar al estudio, y grabar The Eternal Return, considerado por muchos de sus más fieles fans, como la mejor producción de la banda hasta la fecha.
Después del éxito de su álbum anterior, titulado Deliver Us producido y masterizado por el célebre Devin Townsend (Strapping Young Lad), sería una tarea complicada superar o por lo menos mantener una línea parecida a un disco que estuvo en las listas de Billboard, además de ofrecer éxitos de canciones como “Demons” o “Sanctuary”, ésta última apareció en el videojuego Tony Hawk’s Proving Ground. Para esta nueva producción llamado The Eternal Return, la banda recluta al guitarrista Mike Carrigan, proveniente de la banda de Groove Metalcore, los texanos At All Cost, para suplir el espacio del esencial Kris Norris. Cabe destacar que ente álbum vuelve a recuperar su sonido original, que para muchos de sus fans ya estaba perdido; eliminando las voces claras en los coros, como se había hecho en sus dos anteriores producciones. Esta vez John Henry delibera toda su capacidad vocal, centrándose en las voces raspadas que lo caracterizan, dejando de lado aquellas voces claras, que algunos las tacharon de comerciales. Y es que éste retorno a sus primeras producciones se debe también en parte, al quien fuera productor en sus primeras tres producciones, el productor Brian Mcternan; quien es conocido por trabajar con muchas bandas de la escena metalcore independiente.
En The Eternal Return, cada miembro de la banda realiza un trabajo excepcional, enfocando sus ideas hacia la perfección del estilo del grupo, como una unidad, y no individualmente como sucedía anteriormente con su guitarrista Kris Norris, persona en la que recaía toda la creatividad musical, especialmente en las guitarras. Esta vez enfocándose en definir el sonido de la banda, resaltando entre las demás bandas de Metalcore, con composiciones fantásticas, llenas de simpleza, pero a la vez cargadas de efectividad interpretativa; lo que demuestra que no se necesita de mucha técnica y virtuosismo, para hacer música agradable y captable. Este es un disco directo y cargado de fuerza, de principio a fin, The Eternal Return es un ataque lleno de energía melódica y brutalidad, de una manera equilibrada. Para muchos la salida de Kris Norris de la banda, significaba el final de Darkest Hour, pero con The Eternal Return, la banda demuestra por qué es uno de los grupos más respetados de la escena metal norteamericana, dando a sus fans la que sea probablemente la mejor producción e la historia del grupo, y uno de los mejores disco de Metalcore melódico de este año 2009.
Website: www.darksthour.cc
Calificación: 97/100
Gabriel