La música de Darkthrone siempre ha sido horrible. En otra época lo fue, pero en el buen sentido de la palabra (!). Como sumos sacerdotes del black, Fenriz y Nocturno Culto (sin olvidar por supuesto la contribución de Zephirous en sus primeros álbumes), tienen un nicho seguro en el panteón de los dioses del metal negro. Fabulosos discos como Under a Funeral Moon, Transilvanian Hunger o Panzerfaust son suficientes atestados para otorgarles ese privilegio. Pero “esa otra época” de fabulosos discos, hace mucho que se perdió en las arenas del tiempo... no así el adjetivo de horrible que venía indisolublemente ligado a sus obras. Lo de horrible se mantiene, pero hoy en día es para mal.
En cosa de dos años y medio Darkthrone nos ha metido en la cabeza 3 discos, uno tras de otro, sin siquiera haber tenido tiempo para asimilar y sobre todo discutir qué diablos es lo que ahora les ha dado la gana tocar.
Darkthrone tiene una historia asombrosa como punto clave, en aquella época cuando nació el black metal tal como llegamos a conocerlo muchos. Se inventó un estilo propio e hizo cosas increíbles con ese estilo. Luego pasaron algunos años, y con ellos los discos que resultaron ser intentos menos exitosos por mantener el nivel alcanzado al inicio de su carrera, pero al menos el nombre seguía siendo respetado y reverenciado por todos, en los valles y montañas oscuros del país del black. Y ahora, en cosa de un par de años, Darkthrone ha trabajado tan cínica y fuertemente en desmantelar ese sonido que los convirtió en dioses, que lamentablemente hay que aceptarlo: han logrado convertirse, a fuerza de hacer un chiste de ellos mismos, en una payasada de grupo.
Que esté dentro de las atribuciones de la banda, el hacer lo que les dé la gana con su música, es un hecho que no vamos a criticar, y ciertamente, debemos respetarlo, y que Fenriz y Nocturno Culto hayan hecho bandera de su fastidio y desidia, y de su abierto descrédito al black metal actual, es también otro factor totalmente respetable. No queda más por parte de la crítica, que terminar de dar a conocer las opiniones y la realidad actual de estos dos músicos –muy a nuestro pesar–.
Dark Thrones and Black Flags complacerá con toda seguridad a los fans de The Cult Is Alive y F.O.A.D., con elementos como riffs rápidos y simples, la interpretación de Fenriz o Nocturno Culto en las voces –no me interesa discernir cuál de los dos–, que ciertamente intentan “cantar” siguiendo la estructura de verso-coro-verso, un golpeteo en los tarros propio del punk rock, ausencia total de blast beats y chillidos ásperos... aunque no debemos engañarnos, no existía ninguna razón para esperar encontrar algo, que nos hiciera recordar su pasado glorioso. De Nocturno Culto obtenemos, incluso leves intentos de hacer sonar su guitarra como si estuviera tocando un solo, pero qué más da, esto es Darkthrone hoy y hay que decirlo.
Tal vez haya un error detrás de una crítica tan severa, y ese sería reseñar a Darkthrone teniéndolos de antemano como una banda seria. Si se logra eliminar ese preconcepto, el problema se acaba y lo que queda es un simple álbum que no deja de ser un chiste, pero que entonces no incomoda. Sin embargo, lamentablemente, en el metal y el rock en general, los grupos cargan por siempre su pasado con ellos y cualquier acto que cometan, interpretado como irrespeto a ese pasado será notado y criticado, por más que aceptemos que los artistas en última instancia, pueden hacer lo que quieran con su arte. Basta con referirnos al caso más patético de todos, Metallica.
Dark Thrones and Black Flags, horrible como la muerte, logra su cometido: matarnos a carcajadas.
Website: www.darkthrone.no
www.myspace.com/officialdarkthrone
Calificación: 50/100
Mauricio