Este fue el disco debut de la banda Death Angel y que inmediatamente se ganó el sello de clásico, no solo porque sus miembros apenas llegaban a los 18 años, sino porque a esas edades estos cinco jóvenes, de ascendencia filipina, tuvieran semejante capacidad interpretativa y de composición que asombró al mundo metalero. Aun hoy nos sorprende como este grupo logró tanto y tan bueno en tan poco.
The Ultra Violence es una de las más claras expresiones de lo que llamamos hoy en día Bay Area Thrash, guitarras con riffs afilados, rápidos y con líneas melódicas bien hechas y excelentes solos e igual de veloces. Y que mejor muestra que el tema de apertura Thrashers (cantada por Gus Pepa), magnífica y extensa canción (más de siete minutos) que derrocha energía de principio a fin.
Evil Priest por su lado no pierde fuerza aunque si es un poco menos rápida, pero de una estructura muy interesante en la que Mark Osegueda juega con tonos de voz diferentes y sus histéricos gritos y en la que los cambios de velocidad son la constante. También tiene un pequeño solo de bajo que le da paso a los riffs para acelerar de nuevo y dearle paso al solo y retomar su línea principal un poco más lenta.
Estas son en términos generales la líneas sobre la cual Death Angel manejó este disco y que están presentes en casi todas las canciones, pero hay que destacar sin duda la impresionante título The Ultra Violence, un tema instrumental de 10 minutos y medio, donde el grupo hace una demostración de la capacidad que tenían para hacer Thrash y que los colocó en la palestra del género.
The Ultra Violence inicia con una de esas líneas melódicas inolvidables, muy influenciado si se quiere por el Flotsam And Jetsam del Doomsday For The Deceiver, pero poco después el grupo arremete con furiosos riffs y constantes cambios de ritmo y velocidad, con líneas melódicas llevadas por las guitarras de manera impecable. Una canción exquisita que muestra todo el potencial de este grupo y donde cada quien tiene su espacio para mostrar sus capacidades.
Dato interesante es que su baterista, Andy Galeón, cuando grabaron este álbum apenas tenía 14 años!!!! Death Angel, sin saberlo, hizo uno de los discos para la posteridad y que figura como uno de los más importantes del género de los últimos 20 años, lamentablemente el grupo vino a menos en los años posteriores y se desintegró, pero gracias a las reuniones que se han puesto tan de moda en los últimos años, están de vuelta y recuperando su forma.
INFALTABLE en tu colección!!!!
Calificación: 98/100
Paul