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DevilDriver - The Last Kind Words
DevilDriver - The Last Kind Words

Tracklist
Line Up

01. Not All Who Wander Are Lost
02. Clouds Over California
03. Bound By The Moon
04. Horn Of Betrayal
05. These Fighting Words
06. Head On To Heartache (Let Them Rot)
07. Burning Sermon
08. Monsters Of The Deep
09. Tirades Of Truth
10. When Summoned
11. The Axe Shall Fall 

Dez Fafara: vocales
Mike Spreitzer: guitarra
Jeff Kendrick: guitarra
Jon Miller: bajo
John Boecklin: batería

Reseña

Pese a que el mundo de la música comercial nunca ha sido muy amigable con el metal, de vez en cuando aparece uno que otro subgénero que es adoptado por las radioemisoras y canales populares como representante de la “música extrema”. En los últimos años, en Estados Unidos el metal ha estado (mal) representado por el nu-metal y el metalcore, ambos nacidos en esa nación del norte y popularizados más que todo por MTV. DevilDriver es una banda norteamericana que para mucha gente entra en esta corriente del nu / metalcore, sobre todo porque su vocalista estuvo involucrado con Coal Chamber, banda que en sus inicios fue etiquetada como una imitación de Korn. 

Después de abandonar Coal Chamber, Dez Fafara forma la banda DevilDriver y saca su primer disco en 2003 (“DevilDriver”). El estilo de DevilDriver en su primer y segundo disco (“The Fury Of Our Maker’s Hand” - 2005) tiene mucha relación con el metalcore, pero por suerte “The Last Kind Words” (2007) representa un verdadero renacimiento de DevilDriver como una banda de thrash / melodic death con apenas un remanente de metalcore. Dez Fafara se ha transformado completamente como vocalista y logra acá un desempeño más que decente combinando voces de trash y death, mientras que las guitarras a cargo de Mike Spreitzer y Jeff Kendrick nos regalan una colección de riffs aplanadores y uno que otro solo sorpresivamente melódico. La sección rítmica de la banda cuenta con un Jon Miller en el bajo que se encarga de seguir el frenético ritmo impuesto por el talentoso John Boecklin en la batería, cuyo trabajo es lo más destacado del disco por la variedad y complejidad de sus patrones (a ratos me recuerda a Gene Hoglan). 

Si tuviera que usar una sola palabra para describir este disco diría... intenso... y así es como arranca “Not All Who Wander Are Lost”, con esa batería atronadora y riffs death metaleros que no se guardan nada. El único respiro del tema lo presenta un armónico solo a dos guitarras que no dura mucho y luego inicia la trashera “Clouds Over California”, canción menos acelerada pero con un sonido pesado fuertemente influenciado por Testament. Muy buenos solos en estos dos temas, con elegantes armonías y un buen aprovechamiento de las dos guitarras utilizando el traslape de melodías para darle más cuerpo. 

“Bound By The Moon” sigue en la onda trash pero algunas guitarras y el coro nos recuerdan el sonido In Flames cuando todavía era una banda de respeto. El death melódico continúa con “Horn Of Betrayal”, canción que parece compuesta en la ciudad de Gothenburg y que tiene un trabajo de batería fantástico; este señor Boecklin es un verdadero virtuoso que no tiene miedo a salirse de los esquemas tradicionales para darle a la banda un sonido bastante propio.  

Lo poquito que queda de metalcore en DevilDriver se hace manifiesto en “These Fighting Words”, tema que pese a tener una base trash también despliega uno que otro momento de hardcore, sobre todo en el coro. Pese a que “hardcore” es casi una mala palabra para la mayoría de metaleros, hay que decir que acá no suena mal y de hecho se presenta como una variante válida tomando en cuenta la intensidad musical de estos norteamericanos. Y hablando de intensidad, si “Head On To Heartache (Let Them Rot)” no te pone a mover la cabeza de un lado a otro andate a escuchar radio mejor. Ese coro de “Head on to Heartache, Beware of the promises made / Head on to Heartache, steadfast to an early grave (let the rot!)” debe sonar descomunal en vivo.  

Los momentos menos inspirados del disco vienen a continuación con “Burning Sermon” y “Monsters Of The Deep”. La primera no es mala pero se hace un tanto repetitiva, mientras que la segunda es un medio tiempo bastante soso. No cabe duda que la banda suena mucho más cómoda cuando va a toda velocidad, como por ejemplo en “Tirades Of Truth” y “When Summoned”, con esos dobles bombos que suenan riquísimo gracias a una excelente producción en la cuál estuvo involucrado el maestro Andy Sneap. “The Axe Shall Fall” cierra el disco con la misma intensidad que inició pero también sorprende sobre el final con una suave armonía de salida acompañada de hammond que sirve para bajar la adrenalina y cerrar en una nota melódica. 

Siendo el metal un género donde la guitarra es el instrumento más dominante, debo confesar que siempre he admirado mucho a las bandas que dan mayor protagonismo a otros instrumentos. En el caso de DevilDriver, el trabajo en la batería de John Boecklin es de lo mejor que he escuchado en años, le da a la banda una dimensión adicional para acompañar el despliegue de agresividad de los riffs y las voces. Para ser una banda cuyos primeros discos no eran gran cosa, “The Last Kind Words” es un salto enorme en la calidad de su música y es en mi opinión, una de las sorpresas más agradables de este 2007. 

Para más información: www.devildriver.com  

Calificación: 90

Esteban R.