OK, antes de hacerle la reseña a este álbum hay que tener en claro que si vas a escuchar este disco debes tener una mente abierta ya que lo que van a escuchar es música que busca evitar la clasificación. Y como no iba a serlo si el científico loco del metal, Devin Townsend, estaba en los controles. Este es ya su séptimo disco como artista solista y el chico esta empeñado en romper todas las barreras posibles. Veamos que nos ofrece ahora Devin ;)
El disco arranca con la acústica y suave Let it Roll con una melodía muy “bonita” y le da entrada a Hypergeek, otro numero acústico que de repente se convierte en una pared de metal hiperactivo, en cuanto a sonido se refiere. Triumph ya entra con el metal directo pero en verdad no es lo que uno esperaría. Las melodías son inconvencionales y existe un cambio en las armonías a la mitad de las piezas que a veces me pregunto en que manicomio se hizo esto! Si no fuera poco, un banjo hace un pequeño interludio en la mitad así que aquí puede suceder cualquier cosa! El solo del final es muy fino y tiene mucho de Vai en el. A esto le sigue la canción del bebé, Babysong, y no se como le hizo para poner ese verso tan suave en ese riff de metal pero el chico lo hace. La parte acústica se deja venir en la mitad pero ya no debería ser problema para ti ya que dejaste tu cordura desde la primera canción!
Vampolka es divertidísima como su nombre lo dice y sirve de introducción para Vampira, una de las piezas mas pesadas del álbum y donde se dejan oír esos gritos a lo SYL, muy buena. Una buena intro con cuerdas llamada Mental Tan (Bronceado Mental, jajaja!) sigue después y le da paso a la bella Gaia, una pieza roquera con melodías fascinantes y alucinantes por decir algo, tiene ese sentimiento a glam de los 80’s y vaya que les sale bien; una de mis favoritas, hasta la voz le cambia un poco!
Pixillate me recuerda al acid rock con esa entrada de bajo y ese riff psicodélico, una cancion que es un viaje total y que demuestra la versatilidad del Sr. Townsend, atención a esa variedad de riffs por la pieza y a esa parte del medio oriente hacia el final de la misma. Judgement llega con un riff bien doom y una puesta vocal ruda de Devin…pero claro…esto iba a desaparecer en cualquier momento con la voz limpia y una marcha que luego da paso a mas variaciones y dinámicas; nada predecible el asunto, ese solo del final es bellísimo.
A simple lullaby no es una simple cancion de cuna…es un monstruo doom que hasta el mismo Candlemass se lo desearía, lo impresionante es que el tema en cual esta basado es una cancion de cuna! Sunset nos muestra el lado mas suave de Devin con un riff bien alegre y juguetón, los teclados le dan mucho ambiente a la cancion. Las melodías que salen de la cabeza de este chico son alucinantes; hasta llega un momento que se le puede escuchar algo de Pink Floyd inclusive.
Notes From Africa abre con un riff muy bueno y el asunto se pone tribal ya para este momento, el baterista hace una buena labor son los toms para darle esa sensación y los distintos vocales le dan una ambientación interesante a la cancion. Sunshine and Happiness es la pieza que cierra este disco y es el lado comercial de Devin…pareciera los Beach Boys pero con bolas! Una cancion alegre y sencilla para terminar esta densidad de álbum.
De una vez les advierto que este disco no es para cualquiera e inclusive a mi me pareció un experimento no muy fácil de digerir. Eso si, aquí se puede apreciar todo el talento de un artista que no desea comprometer su sonido por lo que desea la masa y prefiere hacer música que lo llene a el como artista. Y aunque esto no le atraiga a muchos, es importante para el movimiento tener a este tipo de artistas ya que son los que empiezan a abrir camino por donde evolucionar. Si te gusta escuchar aquello que es distinto y experimental, no veo como Devin y su banda te fallarían. Recomendado.
Calificación: 85/100
Rob