Diabolical Masquerade tiene que ser una de las bandas que más han innovado y experimentado en cuanto a metal se refiere. De verdad que “Blakkheim” se entregó de lleno a este proyecto y creó algo muy diferente a sus otras bandas Katatonia y Bloodbath, dejándonos ver todas sus capacidades para materializar metal del más insólito y sugestivo de los últimos años.
Algunos lo catalogan como black metal, pero en realidad este asunto va mucho más allá. La forma en que las canciones transitan de un ambiente a otro mediante esos inusitados interludios acústicos, el uso perfecto de los teclados y pianos para dar orquestaciones y otro gran número de detalles hacen que éste disco titulado Nightwork sea uno de los discos más completos, musicalmente hablando, que he podido disfrutar.
Si tuviera que comparar Diabolical Masquerade con otro grupo sería con Opeth, solo que cien veces más teatral, con más elementos sinfónicos y música un poco más fácil de asimilar y obviamente un poco más orientado hacia el black metal, mientras que Opeth se acerca más al death metal.
El trabajo de Anders Nyström es para quitarse el sombrero. No solo toca todos los instrumentos sino también su voz gutural le una vileza a las canciones lo que les concede un sello aún más propio.
Desde que empieza Rider on the Bonez nos damos cuenta que en este disco encontraremos absolutamente de todo. Empieza con un riff y un teclado que le dan a la canción un sonido folk/vikingo, para pasar luego a segmentos más oscuros y con riffs más propios del black, pero con una batería con un doble bombo incesante cortesía de Dan Swanö, lo mejor eso sí es el intermedio espeluznante dónde una mujer pregunta con voz atormentada: God, is it really you? y responde Satanás: Do I look like God to you?
Dreadventorouz tiene uno de los intermedios mejor alcanzados en el álbum, con un piano aterrador, que se mezcla luego con riffs muy thrasheados, lo que la convierte en una de las canciones más gustosas en todo el disco. The Zkeleton Keyz to the Dead está llena de cambios, con partes muy lentas y atmosféricas, otras rápidas al talante del melodeath, no podía faltar por supuesto un brillante intermedio.
Thiz Ghoultimate Omen es la más aproximada a un black metal clásico, con blast beats y melodías infernales, sin caer eso sí en la monotonía de la mayoría de grupos black.All Onboard The Perdition Hearse es de las mas progresivas, similar a lo que practica Opeth, solo que con arreglos sinfónicos de gran envergadura y unos arranques de velocidad pasmosos. The Eeerie Obzidian Cirkuz comienza con riffs propios de grupos de death metal técnico, pero luego nos sorprende un teclado muy folk y entonces nos parece estar escuchando a Finntroll, esto para que se den idea de la variedad que poseen los temas. Huanted by Horror termina con la misma tónica empleada a lo largo del álbum, llena de sutilidades y florituras.
Para los que están hartos de grupos genéricos y faltos de creatividad, y si gustan de bandas como Opeth entonces este grupo les caerá como anillo al dedo. Nightwork es 38 minutos de pura genialidad.
Calificación: 97/100
Javier