Enthroned Darkness Triumphant fue el primer disco de la “segunda” etapa de la banda noruega Dimmu Borgir, en el que el grupo comenzó a introducir elementos que no eran parte del sonido del Black Metal tradicional y que los encaminaría a un enorme éxito en los años venideros. Por otro lado también viene a ser el primer trabajo con el sello Nuclear Blast con lo que la producción mejora en más de un 1000% con relación a sus dos primeros discos (For All Tid y Stormblast); sin mencionar la proyección que tendría con dicho sello.
Este fue el álbum que dividió a sus seguidores, no fue ni Spiritual Black Dimensions, ni Puritanical Euphoric Misanthropia y mucho menos Death Cult Armageddon; ¿por qué?, muy fácil, porque es aquí Dimmu Borgir se aleja completamente del Black Metal en su forma “pura”. Esto significa que dejan de ser una agrupación con pésimo sonido de grabación, de cuatro acordes, de maquillaje barato, en fin de una serie de elementos dictados por el fallecido Euronymus de cómo tenía y debía que ser una banda de Black Metal. Tanto así que es cuando también dejan de lado ese logo ininteligible para pasar a uno más sencillo y sobrio.
El disco inicia con Mourning Palace, una canción que muestra al “nuevo” Dimmu Borgir en toda la expresión de la palabra, si bien sigue siendo ellos, los teclados son los que marcan la nueva dirección al tener un porcentaje muy alto de protagonismo en la mayor parte del disco. Con esto es que podemos decir que el grupo comienza su camino por la senda del Black Metal sinfónico, con una gran dosis de líneas melódicas que por ende hacen su material muchísimo más accesible. Situación similar sucede con el segundo tema Spellbound (By The Devil), donde la línea melódica de inicio se ha vuelto, junto con la de Morning Palace, en una de las más reconocidas del grupo en su carrera. Tema que acelera en por momentos, pero que por ese refuerzo de teclados no se siente así, incluyendo el intermedio en el que el teclado es todo, rematando con un solo de guitarra muy melódico.
Lo que sucede en las dos primeras se repite con In Death's Embrace, pero con un poco menos de presencia de los teclados que siempre marcan la línea melódica; una canción poco más rápida y directa, pero conservando los puentes donde los teclados son dueños y señores. Relinquishment Of Spirit And Flesh rompe totalmente con la línea general, brutal, veloz, endemoniada y en la que podemos apreciar el cambio de voz de Shagrath, acá es más visceral y cruda, remitiéndonos a sus primeros trabajos. El tema tiene cambios de velocidad que son parte del cambio compositivo. The Night Masquerade es una mezcla de los “dos” Dimmus (hasta ese momento), es una pieza lenta en su mayoría, donde el teclado maneja mucho de la ambientación, pero con ese sonido crudo de sus inicios y que al final despega a toda velocidad.
Por su lado Tormentor Of Christian Souls es una consecuencia de las dos anteriores, pero por el contrario su antecesora, es rápida en su mayor parte, con los puentes donde el teclado es el rey y con riffs que se acercan al Death Metal. Entrance vuelve a la forma de Mourning Palace y Spellbound (By The Devil), aunque es más lenta; tema manejado por los teclados que le dan su melodía principal, lo cual hace que sean canciones fáciles de identificar. Master Of Disharmony es otra canción de ese Dimmu Borgir del Black Metal de la vieja escuela, pero a pesar de ser tan brutal, las guitarras hacen un tipo de juegos con los armónicos y riffs que rayan en el Thrash; al final es un tema de crudo y veloz Black acompañado por teclados.
Prudence's Fall nos vuelve a dar el cambiazo, sin que el cambio se sienta brusco, ya que inicia veloz y baja progresivamente a una velocidad normal en la que la melodía principal vuelve a ser marcada por los teclados. Acelera en el medio para acompañar al solo, pero cierra tal y como inició. A Succubus In Rapture es otra lenta con un gran concepto de la musicalidad en medio de las guturales vociferaciones de Shagrath, posiblemente la más melódica del disco y con uno de los mejores, más interesante y creativo solo. La primera versión cierra ahí, la edición deluxe lo hace con Raabjørn Speiler Draugheimens Skodde, la única pieza en su idioma natal y que tiene un aire folk, muy melódica, con riffs de gran factura y en la que no figuran los teclados con en tanta presencia.
Un disco que cambio a Dimmu Borgir, le dio presencia y que fue el comienzo de una carrera que ha subido como la espuma, llevándolos a triunfar en todo el mundo. Su alejamiento del Black Metal en su forma más tradicional, ha dividido a los fans; en realidad lo que divide es a los fans de la vieja escuela con los de las fusiones del género, de las que Dimmu Borgir ha sido amo y señor. Esta edición Deluxe viene acompañada por una sección multimedia con vídeo clip, galería de fotos, letras, pieles, papel tapiz y protector de pantalla. Un clásico del Black Metal moderno.
www.dimmu-borgir.com
Calificación: 90/100
Paul