Luego de su paso por dos bandas míticas como lo son Rainbow y Black Sabbath, con las que lanzó varios clásicos y que le darían un lugar de respeto en la escena metal mundial, Ronnie James Dio lanzaría su primer álbum como solista, Holy Diver, que se convertiría en uno de los discos definitorios de lo que es el heavy metal en su pura esencia.
Varios aspectos hacen que este álbum sea tan glorioso. Primero que todo la voz de Dio estaba en su máximo apogeo, no está de más decir que tiene una de las mejores voces del metal, con un color de voz único que lo hacen sobresalir de una manera increíble y una pronunciación detallada de cada palabra que canta en este disco.
Segundo, el trabajo del resto del grupo es impecable, Vivian Campbell nos regala una de las mejores demostraciones de cómo tocar la guitarra, con una destreza y pureza en su sonido que nos deja sin palabras. El baterista Vinnie Appice le da un peso y un sonido especial a las canciones, tocando con estupenda técnica y detalle cada una de ellas, y el trabajo en el bajo por parte de Jimmy Bain le dá un balance perfecto a las canciones. Todas las canciones son sólidas, no encontramos momentos aburrido en este disco.
Abre el disco la pegajosa Stand up and Shout, con un riff puro y directo, perfecta para engancharte al disco. Luego Holy Diver, con esa introducción atmosférica, primero el viento y luego el teclado, para dar paso a uno de los mejores riffs medio tiempo que se han hecho, es inevitable mover la cabeza de un lado a otro cada vez que se escucha esta canción, un clásico en la máxima expresión. Gypsy, Caught in the Middle e Invisible son mas roqueras, pero igual de consistentes que las otras piezas.
Pero llegó el momento de Dont Talk To Strangers que inicia como una hermosa balada acústica, con la voz maravillosa del “elfo”, pero todo cambia con la línea “…dont dream of women cause they’ll only bring you down”, y un riff poderoso toma la batuta, y que es una de las infaltables en sus presentaciones en vivo, un clásico de clásicos dentro de un disco clásico.
Straight to the Heart te pega en la cara con un riff imponente y un Dio dándolo todo con su voz, en mi opinión aquí es donde Dio hace gala de su voz más que privilegiada, la línea vocal de esta canción es de las mejores que he escuchado, simplemente maravillosa.
Rainbow In The Dark es otro clásico, el uso de los sintetizadores la hacen especial, ya que en esos tiempos casi nadie, o nadie, los usaba en el metal. El solo de guitarra de esta canción tiene que ser uno de los mejores de todos los tiempos, sin palabras. Cierra Shame On The Night, otro buen medio tiempo, perfecta para concluir esta obra maestra.
Si este Holy Diver no existiera, probablemente hoy no habría muchas de las bandas que escuchamos, así de influencial fue. Por cultura general del heavy metal todos deberían tener este disco, casi por obligación, si no lo tienes corre a buscarlo.
Calificación: 100/100
Javier |