Corría el año de 1988 y Dokken tenía todo lo que un grupo de heavy metal - hard rock podía tener: fama, ventas, credibilidad y cuatro álbumes en estudio y uno en vivo de calidad ascendente.
Desafortunadamente las peleas internas entre Don Dokken y el guitarrista George Lynch se tornaron insostenibles y pusieron fin a la carrera del griupo en el año '89.
Cinco años después y en pleno auge del movimirnto grunge, Dokken deciden juntgarse de nuevo comenzando una pequeña gira en rl estado de California y logran fichar por Island Records.
Es así como este Dysfunctional ve la luz en el año 95 con una imagen y un sonido que difiere bastante de la anterior era del grupo.
Para algunos este no es un buen esfuerzo, pero completamente sincero y después de escuchar toda la discografía de la banda, yo lo único que puedo decir es que me encanta.
Hay un par de canciones por ahí que tal vez no encajan muy bien, entre ellas Sweet Chains y Lesser Of Two Evils, pero la verdad es que el disco tiene sus puntos muy altos.
Este disco está cargado de los riffs más pesados que George Lynch hiciera alguna vez con Dokken y le ponen el alma a temas realmente bueno como Hold In My Head, en la cual la voz del bajista Jeff Pilson tiene gran protagonismo.
La lírica es más variada y aborda temas más introspectivos, que se alejan mucho de la promulgada melosidad que tuvo la banda en su etapa anterior y la del mismo Don Dokken en su proyecto solitario.
Es así como temas de la calidad Shadows Of Life, The Maze, Too High To Fly, Long Way Home (de nuevo con coros de lujo) y What A Price (con el aporte de la destacada voz del batería Mick Brown), conforman lo que para mí es uno de los mejores álbumes de la banda.
Diferente en estilo al Tooth And Nail y un poco más heavy que Under Lock And Key, pero una excelente vuelta en escena de estos angelinos después de un soberbio álbum como lo fue Back For The Attack y su aclamado álbum doblen vivo Beast From The East.
También de resaltar la balada del disco Nothing Left To Say y la versión del tema From The Begginnig, de Emerson, Lake and Palmer, a la cual la banda le rinde un justo homenaje, en la cual el solo de guitarra del final, diferente al del tema original, sirve como la cereza del pastel para cerrar este gran disco.
De agregar que la versión japonesa incluye una canción más Only Yhe Good Die Young, pero que no está a la altura de las canciones anteriormente destacadas, que para mí, son de los mejor que Dokken ha hecho a lo largo de su carrera.
Extrañamente la banda sólo le da "bola" a Too High To Fly, pero las otras están a su altura.
Muy buena compra.
Caificación: 90/100
Federico