Con la explosión del Hard Rock en la década de los años 80, muchas bandas nacieron aprovechando el éxito comercial alcanzado por bandas como Quiet Riot y Twisted Sister como por ejemplo Poison, Bon Jovi o Warrant. Había otros que no eran éxito pero ya daban pasos gigantes dentro de la escena como es el caso de quien nos compete en estas líneas, Dokken. La banda encabezada por su carismático vocalista, Don Dokken, pretendía ser diferente y sin duda que lo lograron, gracias a un Hard Rock más elaborado y nada comercial. Y es que esa fue una de las virtudes que Dokken ha tenido a lo largo de su extensa carrera, nunca vendió su integridad por dinero o posición en las listas.
Junto a él estaban el baterista Mick Brown, el bajista Jeff Pilson y el gran guitarrista George Lynch, este último pilar fundamental del éxito de la banda durante esa década, se cuenta que Lynch antes de ingresar al grupo vendía hamburguesas y que la guitarra era simplemente un pasatiempo. Su gran capacidad y calidad interpretativa en las seis cuerdas lo colocaban muy por encima de cualquier otro guitarrista de Hard Rock de la época, todo un virtuoso que le dio una personalidad única al sonido de la agrupación, sin contar las excelentes composiciones de Don Dokken, que era la mente maestra. Pero tampoco puedo restarle méritos al gran trabajo de apoyo de Pilson y Brown, siempre contundente y preciso.
Under Lock & Key es la tercera producción del grupo y fue la que disparó su carrera con excelentes canciones que lograron calar en la comunidad Hard Rock – Heavy Metal del momento. Dokken tenía la capacidad de hacer temas de todo tipo sin que por eso perdiera su personalidad, canciones que rayaban en el AOR como Slippin’ Away, otras más ligeras como It’s Not Love y unas bien pesadas como es el caso de Lightnig Strikes Again. Esta era la visión compositiva de Don Dokken lo que lo llevó a hacer discos muy variados y agradables, que no tenían otras bandas y que les dieron su lugar dentro de los grandes de la época, mucho antes de que bandas como Europa dieran el salto.
El sonido americano nuca se perdió, esas tonadas casi country tan propias de las bandas estadounidenses siempre estuvo presente, como podemos apreciar en uno de los sencillos de más éxito de este disco como lo es It’s Not Love, tema de botas y sombrero con una incopnfundible línea de guitarra inicial y la de apertura Uncían the NightJ. La gran In My Dreams fue una de las canciones más emblemáticas de este disco el cual fue apoyado por un excelente vídeo clip que fue parte de la rotación regular de MTV y donde podemos apreciar la gran calidad de George Lynch en el solo.
Por otro lado están temas como The Hunter y Don’t Lie To Me, temas bien pesados pero que se alivianan con la voz de Don Dokken, donde la melodía nos transmite esa sensación de tristeza, tal vez esta última con una de las mejores líneas del disco. También están las fuertes y hasta “rápidas” si se quiere, como la anotada anteriormente Lightnin’ Strikes Again y la de cierre Til The Livin’ End donde el grupo aprieta clavijas y nos ofrece su lado rudo con poderosas guitarras. También están las baladas como Slippin’ Away y Jaded Heart, la segunda mejor por mucho, con ese aire melancólico de las baladas del grupo, donde el tema parece siempre ser la pérdida.
El gran defecto de Don Dokken siempre fue que sus composiciones tendían a parecerse demasiado unas con otras, no en melodía sino más bien en estructura, verso-coro-verso-solo-coro-coro-coro y más coro, lo que hacía que no hubiera sorpresas y el oyente supiera con antelación como sería cada canción. Esto por supuesto no le resta méritos a estos excelentes discos que aun hoy en día son fuente de inspiración de las nuevas generaciones de hardroqueros alrededor del mundo. Clásicazo!!!
Calificación: 92/100
Paul