Después del rompimiento de “relaciones laborales” entre George Lynch y Don Dokken, la banda Dokken entró en una etapa de hibernación y ambos músicos comenzaron sus proyectos personales; el primero con Lynch Mob y el segundo, sin dejar de lado su enorme ego, Don Dokken. Up From The Ashes fue el resultado de la unión de una constelación de estrellas que el nombre de Dokken trajo consigo para la grabación de este disco: el guitarrista noruego John Norum de Europe, el bajista alemán Peter Baltes de Accept, el baterista sueco Mikkey Dee de King Diamond y Motorhead y el desconocido guitarrista texano Billy White.
Este disco tuvo la virtud de no parecer un disco más de Dokken ya que sus composiciones distan lo sificiente de lo que el grupo anterior de su líder hacía, aunque su estilo tampoco se pierde, pero son diferentes por el simple hecho de que Don Dokken permitió que los demás miembros tuvieran participación en las mismas. Ellos llegaron con ideas frescas y nuevas con toda la influencia europea de un movimiento Hard Rock europeo que siempre fue superior al estadounidense, con poquísimas excepciones. Pero además de eso Dokken recurrió a uno de los compositoresde AOR y Melodick Rock más cotizados en Estados Unidos como lo es Mark Spiro, el resultado canciones más livianas y pegajosas que figuraron como sencillos, aunque sin éxito comercial.
Crash’n Burn abre este magnífico material, una canción bien pesada que sirvió de gancho para los antiguos fans de Dokken y con la que seguramente se sintieron satisfechos, ya que siguió de cerca los parámetros de composición de su grupo, pero con un sonido menos rústico y country. La primera balada aparece rápidamente, 1000 Miles Away, magnífica canción con gran feeling y en la que hace su aparición Ken Mary en la batería, gran coro que lo tendrás en la cabeza todo el día y en la que Dokken se luce como baladista, además es una de las tres canciones en la que Norum participa en la composición, y ni que hablar de su solo, de las mejores.
When Some Nights no es una de las mejores, pero está a la altura del disco, pero pudo ser mejor, no escapó al sonido del Dokken tradicional. Forever es un medio tiempo elegante, con un buen coro y un gran trabajo de las guitarras, pero de las más comerciales. Living A Lie vuelve a levantar el disco por su depurado y exquisito sonido de la escuela europea, excelente líneas vocales don de Dokken se vuelve a lucir, especialmente en el maravilloso intermedio que da paso a uno de los mejores solos del disco. When Love Finds a Fool es la segunda balada del disco, que no causa el impacto de 1000 Miles Away, por ser una canción más en la onda Blues, esto debido a que no fue otro que Glenn Hughes quien lo co-escribió, pero tampoco es memorable como la primera.
Give It Up nos saca del letargo de la anterior con una Mikkey Dee y Peter Baltes haciendo gala de su peso, de las más roqueras del álbum, con excelente riffs y solos de guitarra, otra de las mejores. Mirror Mirror es de las comerciales pero pegajosas, obra de Mark Spiro quien logro hacer un tema que sirviera de sencillo sin que el grupo perdiera la identidad y no se saliera del formato del disco, aunque como dije en un inicio no logró ningún éxito comercial. Stay es otro pesado y buen medio tiempo con otro coro memorable y gran trabajo en los arreglos de las guitarras y mejor en la interpretación y un solo delicioso.
La mejor parte del disco llega con las canciones de cierre, Down In Flames y The Hunger, en las cuales la influencia europea vuelve a tomar las riendas con excepcionales armonías y excelente líneas vocales de Dokken, y ni que hablar del ataque final a doble bombo de Dee en la primera. The Hunger remata el disco con una impresionante y furiosa introducción en batería de Ken Mary, para bajar de golpe y entrar con riffs livianos a una de las más melódicas del disco, igualmente con gran trabajo por parte de Dokken en la voz, con un solo final que retumbará en tus oídos por largo rato.
Un disco obligatorio para los fans de Dokken y del Hard Rock en general, lastimosamente ha sido el único disco como solista de este gran cantante ya que poco después reformó Dokken, que a decir verdad ni se acerca a lo que hizo en este álbum. Dee se montó en Motorhead, Norum siguió con su carrera solista, Baltes de regreso a Accept y a Billy White se lo tragó la tierra. Aun así dejaron un gran disco que nos recuerda la maravilla de tener a estos músicos juntos, una joya.
Calificación: 89/100
Paul