Este 2009 trae consigo el cuarto disco en estudio de los daneses Evil Masquerade, quienes ya se han ganado cierto renombre en el mundo del metal. Esta nueva producción viene acompañada de cambios en la alineación de la banda, un hecho que no es nada nuevo en el seno de esta agrupación. En esta ocasión el baterista Denis Buhl y el bajista Thor Jeppesen han sido remplazados por Daniel Flores (Mind’s Eye) y Johan Niemann (Therion, Mind’s Eye) respectivamente. Dicha variación es un espejo de la inestabilidad musical de la banda, la cual no ha podido consolidar un sonido constante hasta la fecha. Fade to Black marca un nuevo cambio compositivo y de estilo.
A pesar de que el grupo se ha mantenido fiel a una base Power Metal Neoclásica a lo largo de su carrera, todos sus discos tienen tintes diferentes. El primero fue una excelente Opera Rock con momentos clásicos de muy buen gusto, el segundo mantuvo la vena teatral del primero, pero remplazando los elementos operáticos por pasajes más pesados. El tercer disco carece casi por completo de ese estilo teatral que los dio a conocer, y más bien se orienta a sonidos más lentos y melódicos, de gran calidad eso si. Y por último, este Fade to Black vuelve a una zona más pesada con guitarras mas distorsionadas y un poco mas de velocidad.
Todos estos cambios dejan claro que Evil Masquerade está lejos de consolidar su sonido, y el mayor problema es que cada vez que muestran ideas de calidad, no le dan la continuidad apropiada. Los pasajes neoclásicos y la temática lirica son los únicos elementos que conserva la banda en su música desde que lanzo su primer disco.
En fin, en cuanto al contenido del disco, nos encontramos con varios temas con un sonido muy a la Rainbow. Lights Out y Diamond Dust son buenos ejemplos, siendo Lights Out uno de los puntos más altos del disco. Cabe destacar que fue el legendario Tony Carey (ex rainbow) quien se encargo de los teclados en este disco, lo cual explica hasta cierto punto la inclusión de dichos pasajes a la Richie Blackmore.
No hay mucho que decir en cuanto al resto de los temas, son pocos los que verdaderamente despuntan. Entre los mejores podemos mencionar Powertools, Different Shades of Black y In a Dungeoun Close to Hell. Los demás, no tienen nada de especial. No son malas canciones, pero tampoco tienen nada que las haga resaltar
En conclusión, Fade to Black es un disco bueno, pero que no ofrece nada relevante. Evil Masquerade tendrá que esforzarse más en su próximo trabajo, en especial en cuanto al hecho de consolidar su sonido. La experimentación es la puerta hacia la evolución, pero para que funcione apropiadamente es importante tener un norte claro y una identidad bien cimentada.
Un disco que pasa sin pena ni gloria.
Calificación: 65/100
Rolo