La segunda producción de la banda danesa que hiciera su gran debut en el 2004 con un discazo llamado Welcome To The Show. La banda, encabezada por el ex Wuthrering Heights Henrik Flyman y el ex vocalista de Royal Hunt, Henrik Brockmann, no podemos decir que cambió, pero si suena diferente a lo que plantearon con su debut y que nos hizo falta en este.
Eso no quiere decir que está malo, pero esos pequeños cambios hacen que el disco pierda mucha de la magia que contenía el primero, en especial en los solos donde usaban fragmentos de obras clásicas de los grandes maestros. Además, está el abuso de los arreglos corales, que fue algo que se le alabó en el pasado, pero que en esta producción se les fue un poco la mano.
Estas situaciones atentan contra ellos mismos por el simple hecho de que en vez de evolucionar e ir mejorando, lo que justamente hizo que Welcome To The Show fuera tan bien criticado, el grupo, si cabe el término, involuciona. Claro que tampoco todo es malo, ni fue que perdieron el norte totalmente, ya que se mantienen dentro de lo que ellos llaman Theatrical Metal.
De las cosas positivas es que el grupo ha ganado en fuerza, con riffs más poderosos, más peso en bajo y batería e incluso en velocidad, argumentos que la banda ha integrado y que le dan más prescencia a su sonido. La anterior queda más que claro en la pieza de apertura When Satans Calls, que va a marcar la temática musical a seguir en el resto del álbum.
La intros y los efectos están también a la orden del día, lo que permite ir ilustrando el tema de la obra que el grupo va desarrollando. Ya en la segunda pieza te das cuenta que el disco encuentras más elementos nuevos, como del Power y del Progressive, del primero especialmente por los solos tan rápidos y del segundo por los cambios de ritmos y la atmosfera otorgada por los teclados.
Evil Masquerade ha hecho un disco más pesado y rápido, pero dejando de lado algunas otras cosas, lo que nos dice que esta banda aun no decide que camino tomar musicalmente, porque líricamente si está claro. Theatrical Madness, no superó a su antecesor y deja un cierto mal sabor ya que se esperaba más de ellos con esta nueva producción, aun así es un buen disco.
Calificación: 71/100
Paul