Cuando se me viene a la mente la pregunta de lo que yo esperaría de un álbum de thrash metal, la respuesta es sencilla: Exodus, Bonded By Blood. Este disco vería la luz en 1985, a pesar de que las canciones venían siendo escritas desde el 82 y 83, cuando Kirk Hammet (Metallica), que escribió algunas partes del material para este disco debut, aun formaba parte del grupo. Se dice que Exodus fue el primer grupo thrash bay area, pero su primer disco saldría hasta el 85 por problemas para conseguir un contrato.
Bonded by blood es como una utopía para todo fan del thrash, riffs exquisitos y memorables, con un peso increíble, de verdad que Gary Holt y Rick Hunolt se dieron un festín en este disco, las letras son una descarga de odio incontenible, y la voz de Paul Baloff(RIP) te impacta apenas la escuchas, ya que este señor no cantaba, gruñía con toda su fuerza.
El disco cuenta con nueve himnos clásicos del thrash, así es, todas las canciones son perfectas en su propia forma.
Todo empieza con el sonido de lo que parece ser un avión apunto de estrellarse, pero antes de explotar contra el suelo entra un riff de los que te cortan la cabeza y la locura comienza, luego te ves atropellado por los growls de Paul, que te acompañarán por todo el viaje que representa este disco. El segundo himno es Exodus, no vas a poder evitar cantar junto a Paul las líneas “…kick in your face and rape and murder your wife…” o más adelante “ the exodus attack!!!!”, la letra de esta canción es la definición de lo que es odio y agresividad.
And Then There Were None es de los medios tiempos que para la época parecían ser una regla en todo disco de thrash, con unos grandes solos por parte del equipo “H”.
A Lesson In Violence, Metal Command y Piranha son tres asesinas que te harán perder el control, te suben la adrenalina al tope, y la agresión no se detiene, más bien crece cada vez más. No Love comienza con una guitarras acústicas que te hacen pensar, ¿será una balada?, pero un riff medio tiempo te responde que no, en este disco no hay cabida para una balada.
Deliver Us To Evil es una pieza maestra de 7 minutos que demuestra la gran aptitud compositiva de estos señores. Coro y riffs pegajosos guían la canción. Strike Of The Beast cierra con toda la potencia y violencia que son el sello característico del disco y unos solos que te harán sonreír de gran manera.
Tal vez el único pequeñísimo lunar es la producción, le falta un poco de presencia al bajo y la batería, lo que a las guitarras les sobra, pero eso no previene al disco de ser un clásico de todos los tiempos, además recordemos el año en que salió, 1985. Uno de los al trabajos mas violentos que se han hecho y es además definitorio de lo que es el thrash metal, y sin duda uno de los clásicos de la década de los 80.
Calificación: 100/100
Javier |