La reunión de está banda del Bay Area trajo consigo varias cosas: contrato con el sello Nuclear Blast, un muy buen disco como lo fue Tempo Of The Damned y una extensa gira, pero esta reunión fue solo un espejismo ya que la mayoría de sus miembros originales volvieron a hacer maletas, Zetro, Hunolt y Hunting y actualmente solo Gary Holt queda de aquella asombrosa alineación.
Sin embargo los reemplazos para este nuevo disco no pudieron quedar en mejores manos, con la incorporación de Paul Bostaph (no extrañamos para nada a ninguno de los baterista anteriores del grupo), Lee Altus a quien le admiramos su capacidad en la guitarra con las bandas Heathen y Angel Witch y el desconocido (por lo menos para mi) Rob Dukes en las vocales que a decir verdad lo hace muy bien e incluso suena tan parecido a Souza que engañaría al mismo Zetro. Pueden ver una foto de la nueva alineación AQUÍ.
Ahora debo dejar claro que Exodus no está proponiendo nada nuevo, no pretende crear algo que revolucione el Metal, simplemente se dedica a hacer lo mejor que sabe Thrash Metal, del que nos tiene acostumbrado, el Exodus Attack de siempre con un sonido más moderno pero sin que por eso pierda la identidad. Gary Holt ha sabido mantenerse fiel a su estilo evocando la década de los 80, pero sin sonar añejo, parte importante de la producción de Andy Sneap.
El disco arremete con todo desde que inicia con la poderosa Raze, rápida pero no en exceso; Deathamphetamine inicia con una línea de bajo a cargo de Jack Gibson (Vile) acompañado de unos efectos en guitarra muy a lo Machine Head del Burn My Eyes, una gran canción no solo en calidad sino también en duración (8:30), con un solo devastador y un doble bombo de Bostaph aplanador, de las mejores composiciones de esta máquina asesina.
Karma's Messenger con su inicio nos remite a la época del Pleasures Of The Flesh, pero rápidamente adopta ese nuevo sonido, rápida con buenos cambios. Shudder To Think nos da un respiro en cuanto a velocidad, pero es pesadísima y con un buen ritmo aunque algo repetitiva lo que la hace un poco monótona. Por su lado I Am Abomination sube en intensidad y velocidad sin alcanzar a Raze, Altered Boy está en la misma línea de Shudder To Think, lenta y pesada sin nada fuera de lo común para una canción de más de siete minutos.
Con Going Going Gone vuelven a pisar el acelerador, con un buen cambio en el intermedio; Now Thy Death Day Come es aun más rápida que la anterior, la más brutal de este disco, muy directa con otro buen intermedio en el que bajan la velocidad para darle buen espacio al solo de guitarra. 44 Magnum Opus sigue en la misma tónica, rápida y furiosa, con un gran juego de riffs donde el grupo da cátedra de como hacer Thrash Metal.
Cierra el tema título, la más corta pero igual de rápida. Shovel Headed Kill Machine sin duda es un disco muy consistente y que nos muestra al Exodus que todos esperabamos, los cambios no afectaron absolutamente en nada a la banda, tampoco puedo decir que ganaron pero de que fueron buenas elecciones, lo fueron. Un buen disco de Thrash que mantiene a Exodus y al movimiento vigente.
Calificación: 93/100
Paul