Pareciese que fue hace años que oíamos hablar de esta legendaria banda de San Francisco. Sin embargo, después de su CD en vivo “Another lesson in violence” (2000) parecía que el grupo resurgiría de manera inmediata. La muerte de su cantante original, Paul Baloff, marcó un momento oscuro para la banda y su futuro parecía incierto.
Sin embargo, Gary Holt y compañía decidieron no tirar la toalla aún y regresan con un disco de thrash de la “Bay Area” (el de la vieja escuela) que suena nostálgico y al mismo tiempo moderno. Y menciono moderno porque la producción de Andy Sneap (Nevermore, Arch Enemy) es de un calibre imponente. Las guitarras de Holt y Hunolt son verdaderos bulldozers, el bajo de Jack Gibson retumba con fuerza, la bateria de Tom Hunting suena clara y amenazante y la voz de Steve Zetro Souza es una verdadera cuchilla.
En cuanto al estilo del disco, bueno…es puro Exodus. (Aquí entra la parte nostálgica). Ese thrash acribillante pero con variedad de ritmos y con dos guitarristas que en los solos demuestran que son una verdadera pareja de lucha libre.
Desde el arranque con la asesina “Scar Spangled Banner” (una canción que se burla del himno de los EEUU y que demuestra como se ve a este país en cuanto a la manera de manejar su política exterior se refiere) hasta el final con la canción titulo (un tributo a sus conciertos y a su estilo de música) el álbum ofrece una variedad de ritmos y temas que dejaran a cualquier amante del thrash con una sonrisa en los labios.
Si te encanta Exodus o cualquier grupo de la “Bay Area” este disco te llevara al baúl de los recuerdos. Si amas el thrash en general, esta compra es obligatoria. Son pocos los grupos legendarios que logran hacer un álbum de “regreso” que no suene viejo ni aburrido. Este quinteto definitivamente lo ha hecho. Si alguien lo tiene y te lo puede prestar, dale una escuchada. Eso si…no sé si puedas aguantar este Tempo of the Damned y te pongas a hacer el Toxic Waltz!!!
Calificación: 90/100
Rob |