Otro grupo que sigue por el camino de Opeth bajo el sello Elitist Records de Inglaterra, subsidiaria de Earache, y que se ha dedicado a contratar grupos que ofrezcan cosas nuevas, entre ellos Ephel Duath, Wolverine, Lunaris y Forest Stream.
Farmakon es un grupo es Progressive Death Metal pero también coquetea un poco con líneas de Thrash, fusionadas con Jazz y hasta un poco de Funk. Los cambios de estilo, velocidad y ritmos están a la orden del día, ellos si que sabían lo que querían hacer, esto si que es Metal Experimental por donde quiera que se vea, por no poder etiquetarlo de otra forma. Y es que cuando un grupo te hace semejante propuesta, hablar de él es complicado.
Y es que como no iba a tener esas influencias si su guitarrista y fundador Toni Salminen es un fanático de Opeth, en especial del disco "Still Life" y su vocalista Marko Eskola era cantante de Funk. Pues el asunto es que Farmakon nos ofrece un abanico de sonidos en este disco debut, que nos llena de esperanza, porque demuestra la cantidad de mezclas que se pueden hacer sin ser aburridas y que agraden a los seguidores de varios géneros.
La presencia de voces guturales con los riffs característicos del Death Metal, las voces limpias con acústicas en las partes lentas y mini jams de jazz y funk entre las canciones son refrescantes, hace que te metas de lleno en su trabajo y te tengan a la expectativa de lo que te ofrecerán en la siguiente canción.
Una propuesta interesantísima que no es difícil de digerir, con calidad, virtuosismo y lo más importante musicalidad; con sus cambios tan bien logrados el disco es lígero y agradable. La curvatura de la música está bien balanceada, que le permite a los oyentes disfrutar de un disco de buen metal.
Altamente recomendado.
Calificación: 94/100
Paul