¡Mi disco favorito de Fates Warning! Creo que con esta frase lo digo todo. Pero no importa, igual analizaré el disco para explicar el por qué.
‘Perfect Symmetry’ es en mi opinión el disco que catapultó a Fates Warning a la cumbre del metal progresivo, acá encontramos una marcadísima madurez musical y composicional que en la época en la que salió dio un paso agigantado a la vanguardia en lo referente a esta corriente metalera.
La inclusión del genial baterista Mark Zonder vino como caída del cielo, este tipo es de los mejores el mundo, su estilo es fino, espectacular y depurado hasta el punto que puedes notar su inspiración jazzera, un peso impresionante, contra tiempos indescifrables, pero al mismo tiempo con sentido afín a la música, sonidos percusivos que no se sabe de donde salen, en fin, todo un acróbata de la batería, aparte de que es también ‘ingeniero de baterías’ entonces como se imaginarán, estamos ante uno de los percusionistas más respetados e influyentes de todo el medio.
Ray Alder, ya en su segundo álbum con el grupo, demuestra gran solidez y técnica vocal que nos recuerda al gran maestro Geoff Tate de Queensrÿche.
Jim Matheos no es esa clase de guitarrista virtuoso, sencillamente sabe lo que hace y lo adapta a la perfección a la música de la banda, lo mismo sucede acá con su socio en las 6 cuerdas Frank Aresti que nos regala solos de gran factura sin excederse en el virtuosismo.
Joe DiBiase es todo un maestro del bajo, demuestra una presencia muy bien marcada y su tono es todo un placer al oído, acá es en donde yo digo que el disco adquiere ese gran protagonismo porque tanto él como Mark en la batería forman una de las mejores duplas rítmicas que se han conocido en esta onda, no hay palabras, simplemente ¡MARAVILLOSO!
Es curioso, pero desde el punto de vista individual no puedo manifestar que exista un exceso de virtuosismo o que alguien se destaque sobre los demás, talvez un poco más Zonder, en general cada miembro tiene entre manos una labor muy grupal, pero a la hora de escuchar el disco como un todo no puedes pensar otra cosa que ¡¡Wow, qué músicos más impresionantes!!, y claro que lo son, pero la labor de conjunto en este disco creo que es lo que en realidad se roba el show.
En cuanto a lo que son los temas del disco, simplemente es difícil resaltar alguno y creo que a esto se debe este título que tiene (mejor no pudieron ponerle), por ahí se dice que el disco en L.P. tenía exactamente la misma duración en ambos lados y de ahí ese nombre, pero aparte de eso, estamos ante una colección de temas que marcan un hito en la historia del género y que para muchos aún nadie a podido superar en calidad y en sentimiento. Talvez mi favorita sea la última ‘Nothing left to say’ con sus fabulosos cambios de ritmo e intensidad pero repito, todo el disco es grandioso.
Para oírlo completo, disfrutarlo en simetría perfecta.
Calificación: 100/100
Gilbert