Bueno para empezar la reseña Gary Moore... no es un grupo que me guste mucho que digamos, terrible nombre, y esos pelos, esa cara, y su forma de vestir. Tan terrible que nunca hasta hace bien poco me había atrevido con su música; me repelía el pensar que se me podía pegar algo suyo a través de sus canciones...
En fin, no me gusta para nada. Pero la versión de “Nightwish” de “over the hills and far away" me hizo recapacitar, ¿desde cuando las apariencias hacen que las canciones sean mejores? Desde siempre, supongo, pero me llega!, vamos a darle una oportunidad a Gary, a ver que es lo que sabe hacer.
Bueno yo no sabía casi nada de, ¿quien eres Gary? Gary fue un músico de alto calibre que reventaba estadios, muy famoso y valorado en los 80. Saco mucho discos heavy-pastel style, todos llegando a lo mas alto de las listas de ventas. Así, en Irlanda, se le considera un mito, un Dios de la música. Luego, ya en los noventa, le dio por hacer blues.
La producción en si es, “Wild Frontier”, me puse a escucharlo la semana pasada, con la resaca. Y, dejando aparte el que sea heavy-pastel, en general, me gustó un poco. Alto, no es la gran cosa, se nota un poco el sonido empalagoso que tanto gustaba en los ochenta, tan light e impersonal, que consigue que la canción más desgarradora sea tan empalagosa como la mermelada. De todas formas Gary le imprime la fuerza suficiente a las canciones (y ese ligero toque celta/étnico) para que no me muera de asco escuchándolo y pueda disfrutar de todas y cada una de ellas.
Como ejemplo paradigmático de lo que nos podemos encontrar tenemos la canción que da título al disco, “wild frontier”, épica y pop, sabe manejar los tiempos, añadiéndole la fuerza necesaria en cada momento, ya sea con un bajo, violines o un ¿clavicordio? y, en la cumbre de la pieza, el solo de guitarra sencillo a la par estaba bueno. Luego, parón y apunte final que nos deja un muy buen sabor de boca, la verdad. También, mencionar el pequeño homenaje que se le hace al western en dicha canción, si mis oídos no me engañan. El resto de canciones sino llegan a su nivel se acercan muchísimo.
“Over the hills and far away” buenaza, y como la anterior muy épica, barro en las botas, el sol en la cara, barba de una semana y frente a ti el mundo salvaje esperándote. Me gusta más la versión de “Nightwish”, pero no se le puede quitar el merito a la original puesto que, en el fondo, es la misma canción. “Take a little time” buena también, algo más hardrockera y previsible, pero con un estribillo mariposa jajaja. En serio, no hay que quitarle meritos; sabe sacarle el jugo a una canción el condenado, exprimiendo las guitarras en su punto justo, punteos, rasgueos, etc. Muy bueno. “The poner”, aquí se le quitan a uno las ganas de continuar reseñando/escuchando. Que pastel de canción. A lo mejor le agarro el gusto si la escucho mas veces jejeje.
De lo que falta, no es mucho lo que se añade a lo ya dicho; algunas más tranquilas y suaves, otras más furiosas y alegres, pero siempre siguiendo la misma línea. De todas formas, escuchen el disco entero y juzguen ustedes mismos. No creo que les sea indiferente se los puedo asegurar amigos…!!!
¡The Metal Never Dies!
Calificación
: 80/100
Guillermo H