Manifesting the Raging Beast vio la luz en el año 2007 y marcó el gran salto para Glorior Belli, franceses... qué sorpresa, y francés es también su sonido por cierto. La fórmula puede ser descifrada de inmediato, sólo por quienes hayan tenido la oportunidad de escuchar actos como Watain, Deathspell Omega, Aosoth, Antaeus, etc.
Aquí las melodías son simplemente de otra estirpe, los dioses noruegos no son adorados en este panteón. Una completa muestra de este sonido propio, de esta escuela para hacer black metal, es la primera pieza del disco titulada From Darkness There Springs Light, un soberbio himno a medio tiempo cargado con un riff melódico pero como nada de lo que tradicionalmente conocemos por melódico. Baja todavía más la celeridad al dar paso a un interludio magnífico, lento y desolador.
Si los maestros escandinavos supieron como transformar el frío polar en tremolo riffs melódicos, los franceses sencillamente inventaron la forma de mutar la oscuridad desoladora en sonido. Y si esto no agrada, pues basta con chequear Deadly Sparks, donde la velocidad es ama y señora, la estructura es sólida, los cambios inteligentes y tenemos como resultado uno de los mejores capítulos del disco.
Las armonías memorables recorren todo el álbum como el interludio melódico a los 1:25 minutos del himno que titula al disco, de una belleza admirable. Y qué decir del solo con tan tremendo sonido –para un disco de black– presente en la última pieza, Altered Verses; un regalo que se disfruta bastante.
Un detalle más acerca del sonido de marca registrada propio de la escuela francesa: las voces. Olvidemos los desgarradores gritos agudos del black escandinavo tradicional, porque aquí lo que mandan son murmuraciones más bien graves y hasta cierto punto profundas, lo cual en ningún momento le resta negrura al estilo. En pocas palabras, las guitarras suenan diferente, las composiciones son diferentes, hasta las voces son diferentes, pero en ningún momento deja de ser black metal.
Pero como no todo es perfecto en el paraíso, este disco tiene sus fallos, el principal de todos: es un poco monótono, a pesar de que las piezas tienen estructuras bien pensadas, le faltó riqueza creativa. Se queda un toque corto y el detalle se resiente. Además, faltó más material de velocidad, el marcado tiempo en general lento a lo largo de todo el disco no es algo que ayude, sobre todo al tomar en cuenta lo dicho sobre la monotonía compositiva.
La escena francesa no es una promesa de algo bueno, es un hecho consumado. Y para bien de los blackmetaleros, ha venido a florecer en un gran momento, justo cuando habíamos perdido a bandas como Emperor, Immortal o Arcturus, aunque se sepa de la reagrupación de los dos primeros. Lo bueno es que ahora en términos de diversidad, hay una escena más a dónde mirar –obligatoriamente–, si queremos estar enterados de qué pasa en el mundo del black. Glorior Belli es un buen comienzo para quien quiera darse una vuelta por los negros escenarios franceses.
Websites: www.myspace.com/gloriorbelli
www.gloriorbelli.luxferous.com
Calificación: 83/100
Mauricio