El más reciente trabajo de los estadounidenses realza el gran momento por el que están pasando las bandas gringas, este Gone Forever derrocha calidad y buen gusto por donde quera verse. Melodías bien estructuradas con la fuerza de las bandas de Florida como Malevolent Creation, Cannibal Corpse y afines.
Clara es la influencia que tienen las bandas del Gotteburg Death Metal en la agrupación, pues hay guiños de lo hecho por Soilwork y Nightrage, como por ejemplo la utilización de las voces limpias en los coros, en especial en Precious Lie, pero que se da a lo largo de todo el álbum.
Por el lado americano están las influencias de grupos como Machine Head, Washed-Out World es una de las muestras más claras de lo que hablo, el Hardcore (término erróneamente utilizado) actual es también parte de esas vertientes de las que GF se ha alimentado en los últimos años para enriquecer su material, matices tipo Slipknot, Soulfly y Mushroomhead también aparecen en diversos momentos.
Una mezcla de estilos es lo que esta banda de Nueva Jersey nos ofrece en este buen Gone Forever, podríamos catalogarla como Melodic Death Metalcore, pero es claro que ellos prefieren seguirse etiquetando dentro del Death Metal, ya que su peso lo permite.
El Thrash Metal es otra de las líneas de las que se alimentan, pero es especial de lo establecido por Testament, en las canciones Living Nightmare y Soul Engrave los riffs utilizados son los típico del Thrash. El industrial con bandas como Fear Factory es otra de las influencias que podemos encontrar como el en caso del tema título, más cuando entran esos dobles bombos tan característicos de Raymond Herrera, y en la de cierre Judge The Blood.
Un grupo que no se deja llevar por ninguna tendencia en especial, sino que más bien se alimenta un poco de todas las que les puedan ser útiles al trabajo que desean realizar.
Calificación: 88/100
Paul