Como ya mencioné en la reseña de “Domino Effect”, en el último año y medio tuve la suerte no solamente de redescubrir el hard rock sino también de toparme con Gotthard, excepcional banda suiza que se ha convertido rápidamente en una de mis favoritas. “Gotthard” es el primer trabajo de una amplia discografía que espero ir adquiriendo poco a poco y reseñando para metalicos.com.
“Gotthard” salió al mercado en 1992 y le significó a la novel banda un éxito inmediato en su natal Suiza, alcanzando el status de disco de platino y una permanencia de 15 semanas en las listas de popularidad. Para promocionar el material Gotthard se embarcó en una larga gira por Suiza, abrió para Victory en Alemania y para Magnum en su gira europea. Además, fueron invitados de Bryan Adams para un concierto en Zurich.
El sonido de Gotthard en su disco homónimo es eminentemente ochentero y con fuertes influencias de Whitesnake y AC/DC; abundan los riffs pegajosos y los coros manufacturados para ser cantados en vivo por una multitud de gargantas. Tanto la producción como la música son bastante sencillas pero ya desde acá se notaba que estos suizos tienen algo especial, sobre todo para un país que produce relativamente poca música.
“Standing In The Light” da inicio al disco con mucha fuerza y dinamismo, con un conjunto de riffs hard rockeros clásicos y un coro que se te grabará en la cabeza de inmediato, mientras que “Downtown” es una canción que nos lleva de paseo a los ochentas, a esa época donde éste era el tipo de música que sonaba en las radioemisoras populares. La primera muestra de lo que sería el futuro de Gotthard aparece en “Firedance”, una canción que se aleja un tanto de la simpleza del resto del material para introducir conceptos de blues y unos teclados de fondo muy al estilo Deep Purple. Y hablando de Purple a continuación aparece un muy bien logrado cover del clásico “Hush”, el cuál le queda perfecto a la voz de Steve Lee.
Por su lírica algo tonta y su música increíblemente sencilla pero pegajosa, “Mean Street Rocket” parece salida directamente del catálogo de Def Leppard, lo cuál no tiene nada de malo porque cumple su cometido de ponerte a mover la cabeza y a cantar en acompañamiento; argumento que no se puede utilizar con la flojita “Get Down”, un fallido intento de blues rock que pasa al olvido sin pena ni gloria. El estilo pegajoso regresa con “Take Me” y la sentimental balada “Angel”, la cuál tiene un coro fantástico: “Angel, angel, i'm crying out for you tonight / oh angel, are you there or in my mind / i want you to believe me, please take me there”.
“Lonely Heartache” y “Hunter” no aportan gran cosa porque repiten los mismos conceptos presentados hasta ahora; no son malas pero suenan algo repetitivas. Por suerte el cierre del disco se reivindica con la balada “All I Care For”, canción que se ha vuelto todo un himno de Gotthard. “That's It” es un extraño cierre instrumental que no tiene ni pies ni cabeza, por suerte solo dura un poco más de un minuto.
Con el paso de los años Gotthard ha mejorado muchísimo como banda, sin embargo, su primer disco no deja de tener ese atractivo simple e inocente característico de los inicios del hard rock. Muy recomendado para fanáticos nostálgicos del sonido hard rock de los ochentas.
Para más información: www.gotthard.com
Calificación: 80/100
Esteban R.