En todas las formas de arte que ha inventado el hombre, a través de la historia han aparecido personas con un talento superior, un don que les ha permitido brindar a la humanidad trabajos cuya vigencia es infinita, que nunca pasan de moda y que su brillo no desaparece con el paso del tiempo. Al escuchar y analizar “Light Of Day, Day Of Darkness” es fácil darse cuenta que estamos en presencia de una de esas obras de arte que no tiene edad, y que será recordada por todos aquellos que hemos tenido el placer de escucharla.
“Light Of Day, Day Of Darkness” fue escrito en su totalidad por el músico noruego Tchort, quien ha trabajado con bandas del calibre de Emperor, Satyticon y Carpathian Forest. En el folleto que acompaña el disco, Tchort dedica su obra a su hijo Damien Aleksander, a Christian y Christopher Botteri, y además menciona la frase “Este es mi legado musical” ... y qué legado más espectacular resultó ser. Por supuesto que por excelente que sea la composición, la puesta en escena por así decirlo es igual de importante, y en este caso la banda se compone de Tchort en las guitarras; Bjorn H. en la guitarra solista, Stein R. en el bajo, A. Kobro en la batería y Kjetil Nordhus en las vocales. Aparece también gran cantidad de músicos invitados, incluyendo un coro de niños, un saxofón, violines y otro coro operático para un total de 30 músicos.
El disco se compone de solamente un tema, “Light Of Day, Day of Darkness”, con tiene una estructura similar a las obras clásicas;diferentes movimientos y secciones que se repiten para dar cohesión y continuidad a la obra. Para Tchort, la historia se basa en los dos acontecimientos más importantes de la vida, “Light Of Day” que se refiere al nacimiento de su hijo, y “Day Of Darkness” que se refiere a la muerte de su hija. “The soul of an angel / Will live forever / The love of the innocent / Will last forever / A moments passion / I hear a desperate cry / I weep for the weak / I pray for the strong / But now I see it fate / And I'm lying here alone”.
El tema comienza misterioso, creciendo de intensidad de forma gradual, con una excelente melodía en el bajo y una batería que acompaña de forma muy elegante. El trabajo de Stein R. y A. Kobro es fabuloso, en particular la batería tiene un estilo muy elegante, lleno de cambios pero nunca buscando lucirse, realmente no le hace falta, y eso es la marca de un gran baterista. La voz de Kjetil se adapta perfectamente a la música, muy sentimental y melancólica, en particular brilla en las secciones más lentas.
Categorizar musicalmente este disco es negar su esencia, ya que la música que se nos presenta aquí desafía totalmente los convencionalismos, convirtiéndose en un género por sí mismo donde no existen barreras ni condiciones. Aparecen elementos de doom, heavy metal, progresivo e incluso black. Es marcada la influencia de bandas como Emperor, In The Woods y Carpathian Forest, pero sin embargo no suena como ninguna de las anteriores, sino que fusiona esas diferentes tendencias en un sonido completamente original.
Cerca de los cinco minutos empiezan a aparecer secciones más pesadas, riffs doom se combinan con otros clásicos del black, pero las vocales guturales aparecen solamente un par de veces. Intercalado con esto encontramos hermosos arreglos orquestales y la participación del coro. Lo más interesante es que pese a la cantidad de elementos que se presentan, el tema nunca suena saturado o exagerado.
Lo que podríamos llamar el riff principal es algo especial, sencillo pero muy pegajoso, mientras que a eso de los 20 minutos nos topamos con una sección a puro heavy metal de la mejor calidad, un verdadero festín de riffs intercalados con hermosos arreglos orquestales. Pasados los 30 minutos la música se detiene y aparece una soprano acompañada de un saxofón sombrío y triste. Este corte nos permite tomar aire y disfrutar luego de un solo de antología, bellísimo, y un cierre no menos espectacular que el resto con variados riffs y cortes acústicos. Sobre el final aparece el melancólico tema de una caja de música para niños, y la obra termina con el sonido de esa cajita cuando se cierra.
Una obra maestra. Si te gusta la música este es un disco que hay que escuchar por lo menos una vez. Si tuviera que compararlo con algo sería con “A Pleasant Shade Of Gray” de Fates Warning, pero mucho más oscuro y sinfónico. Es una obra de arte que pasará a la historia como uno de los mejores discos de metal de todos los tiempos.
Calificación: 100/100
Esteban R