Helstar fue posiblemente una de las mejores bandas de Heavy Metal que vio nacer la década de los 80, pero siento que es también de las más menospreciadas o mejor dicho subvaloradas por una cantidad enorme de metaleros alrededor del mundo. Eso por supuesto no le resta ni el más mínimo punto, allá quienes no quisieron o no quieren ver la calidad de esta excelente agrupación donde la edad promedio era de apenas 19 años cuando grabaron éste disco. Encabezada por el ya legendario vocalista James Rivera quien ha sido y es miembro de bandas del calibre de Vicious Rumors, ex-Destiny's End, Dawnrider (Ger), ex-New Eden, ex-Seven Witches, ex-Chaotic Order, Distant Thunder, ex-Flotsam and Jetsam y Killing Machine, lo que habla por si solo de él.
Este disco llegó a nuestras manos en 1986 (dos años después de su salida) y la impresión que aquel grupo de adolescentes nos llevamos fue indescriptible. Ciertamente en aquellos años la cantidad de material que se obtenía era muy limitado y aunque apreciábamos muchísimo cada adquisición, tampoco dejábamos que eso nublara nuestras objetividad; si era malo, era malo, si era bueno, pura vida!! no había más allá. Hoy, en retrospectiva, doy gracias a aquellos experimentados metaleros (quienes ya casi llegan a los 50 años) que me llevaron por el camino correcto, cuando este servidor era apenas un chiquillo.
Burning Star era un trabajo magnífico en el que todas y cada una de sus 8 canciones, a lo largo de sus apenas 35 minutos de duración dio una impresionante demostración de capacidad y calidad; tanto compositiva como interpretativa. Algunos se preguntarán ¿tanto en tan poco tiempo? La respuesta es si, Helstar es de esos grupos que optimizaba al máximo sus recursos (que por cierto eran muy pocos para un grupo que apenas iba a debutar en aquella época), logrando crear un disco como Burning Star que aunque a muchos seguidores del Metal les haya pasado de largo, eso no sucedió con la crítica, de quien solo recibió y sigue recibiendo loas.
Un álbum que desde que inicia con el tema título, Burning Star, no se guarda nada entra con todo, regalándonos fantásticas líneas melódicas, solos de guitarra, riffs, cambios de ritmo, mucho peso en el bajo y un baterista que no se quedaba quieto un solo instante; ¿qué habrá hecho la vida de este fantástico baterista?, hasta donde sabemos fue el único disco, por lo menos de Metal, que hizo. Toward The Unknown sigue por la misma ruta, un Heavy Metal bien directo pero lleno de cambios en los que vuelve a destacar en si todo el grupo, con una línea melódica muy buena acompañada de un gran coro y una interpretación de primera por parte de James Rivera.
Witch's Eye es tal vez la más sencilla y su vez la más corta, pero el grupo nos sorprende con una inclusión de teclados, a pesar de ser simple y pequeña. La obra maestra de esta joya llega con Run With The Pack, canción de casi 7 minutos en donde el grupo se expone a si mismo tanto compositiva como interpretativamente, Barragan y Rogers hacen solos para la posteridad, Rivera demuestra toda su capacidad vocal y en la que la parte rítmica es simplemente soberbia. Leather And Lust es una pieza que tiene su fuerte en la batería, de nuevo Pavon realiza un trabajo impresionante junto a las guitarras con excelentes solos.
Possession sigue por la misma senda, corto pero al grano, llena de contratiempos y cambios de ritmo. The Shadows Of Iga es otra de las mejores y largas (una canción de 5 minutos en aquellos años era una pieza larga), es de las más melódicas del disco, los cambios siguen el común denominador y en la que los que las guitarristas hacen otra vez solos de una calidad. Finalmente Dracula’s Castle le pone punto final a esta gran producción, una tema suavecito al inicio, muy a la Crimson Glory, donde Rivera hace una interpretación cargada de feeling y que conforme se desarrolla va levantando en intensidad hasta que llega a tomar la forma de la mayor parte de las canciones de este disco.
Burning Star inció un camino de éxito para Helstar que se consolidó con su siguiente álbum Remnants Of War dos años después. Un disco clásico del más puro Heavy Metal y que le dio al grupo su lugar en la historia. Clásico.
Calificación: 95/100
Paul