El regreso de la excelsa banda House Of Lords estuvo marcada por un disco bastante regular como lo fue The Power And The Myth y por uno muy, pero muy bueno titulado World Upside Down. Así las cosas podríamos decir que el empate era lo justo, aunque con ganancia para nosotros ya que entre uno y otro la mejoría era más que contundente. Ahora entrabamos en la duda de que si James Christian y compañía, podrían mantener el nivel con su nueva producción, la respuesta que les puedo dar es un rotundo SÍ.
¿Es este trabajo mejor que World Upside Down? La realidad es que si, el nuevo grupo está más y mejor compenetrado y aunque James Christian y Greg Giuffria son el alma de este grupo, pero de nada te sirve si los músicos no responden. Otro de los aspectos importantes es que las composiciones siguen siendo de gran nivel y que con una interpretación limpia de calidad como esta, hace que tenga un valor agregado aun mayor. Por otro lado no deja claro de que James y Greg son unos de los duetos creativos más completos del Hard Rock – AOR de la actualidad.
El disco inicia con la intro Purgatorio Overture No. 2, la cual nos recibe con gran pompa, tal y como debe ser a la hora de entrar en una casa señorial. El tema título no deja nada para después y nos engancha con ese sonido tan propio del grupo, las primera estrofa nos muestra al James en su mejor forma y la melodía principal nos deja sentir esa cálida sonoridad que atiborra los discos de House Of Lords, que es casi imposible no identificarse con ella y no entrar a su reino. Los solos son delicados y sentimentales, pero al mismo tiempo irradian energía y fuerza.
I Need To Fly es una semibalada fantástica, de una dulzura que solo bandas como Journey sabía hacer, con la inclusión de guitarras semi-acústicas. Su coro es simplemente magistral y no puedes evitar cantarlo a dúo con James. Los cambios para entrar y salir de este son excelentes para rematar con otro solo, aunque cortito, de gigantescas muestras de emoción y sentimentalismo. I Don't Wanna Wait All Night entra con buenos riffs y buen peso, una de las piezas hardrockeras del álbum, con un sonido consistente y pesado sin dejar de ser pegajosa especialmente por sus arreglos vocales, gran coro pero hay mejores en el disco y eso ya es mucho decir.
Another Day From Heaven es una balada en la más pura línea de House Of Lords, tanto así que nos recuerda muchísimo la canción Love Don’t Lie de su primer disco homónimo. Una balada como solo este grupo sabe hacer, con otro solo cargado de feeling y arreglos corales bien logrados. In A Perfect World recuperamos ese sonido Hard Rock, de estructuras tan ochenteras, que sin embargo no suenan para nada añejos, por el contrario el grupo ha tenido la virtud de refrescar mucho de ese sonido. Situación que podemos apreciar con mucha claridad en sus riffs y solo.
The Dream es otra semi-balada la cual tiene un buen peso, pero conservando siempre ese sonido triste, melancólico y hasta si se quiere romántico, para mantener la idea inicial de la canción. De nuevo el solo es para sentirlo hasta lo más profundo, que buen músico es este Jimi Bell!!! One Foot In The Dark sigue con el patrón que desde hace rato ya encontramos en este disco, una pieza pesada y una liviana, aunque la mayoría en medio tiempo. Otra gran melodía creada por guitarras semi-acústicas y eléctricas, en ese magistral juego que acompaña ese gran arreglo vocal.
Your Every Move no cambia la receta, es otro fantastico medio tiempo, con un gran sentido de la musicalidad y con muchísimo gancho, en su coro; otra de esas canciones que rayan en el AOR. I Believe es un tema en la mejor línea de Bad Company, Cheap Trick, Heart, es otra semi balada con mucho gancho en su coro tal y como lo establecen las reglas del Hard Rock. Otra vez Bell nos regala uno solo de esos que vienen desde lo más profundo de sus sentimientos, de esos que te ponen la piel de gallina.
One Touch inicia como semi balada, para luego levantar en intensidad y convertirse en otro medio tiempo bien rockero. Su coro no es el mejor, pero se mantiene dentro de lo establecido, de las que menos me gustó. Con Even Love Can't Save Us es una romantica bien ágil que rompe con el esquema de que las canciones de este tópico tienen que ser suaves. House Of Lords nos deja ver que para ellos no hay reglas en este aspecto y hace una canción muy alegre y que irradia positivismo de este tema tan gastado como lo es el amor.
In The Light es otro medio tiempo pesado y de buen escucha, la agrupación vuelve a retomar el sonido ochentero con ella, de excelentes arreglos vocales y corales. Como extra incluyen una versión acústica de Another Day From Heaven, muy interesante.
Debo destacar el hecho de que las canciones de House Of Lords nunca pierden su estructura en lo absoluto, lo que le da fluidez, balance y un sonido muy natural. Estos veteranos mejoran con los años y Come To My Kingdom es una muestra clara de ello, mejor que su antecesor por poco, disco que me pareció en su momento el mejor de su carrera, así que háganle números; compra obligatoria.
Website: http://www.jameschristianmusic.com/
Calificación: 98/100
Paul