Después de un receso de tres años, Iced Earth regresó, y lo hizo con una venganza. Burnt Offerings es el tercer álbum de la banda, y trajo consigo también un tercer vocalista y un tercer baterista. Matthew Barlow llegó y siento que le dio un poco más de fuerza y emoción a las canciones, y se ajusta perfectamente a la forma de hacer musica de Jon Schaffer.
Este es el disco más pesado de la historia de Iced Earth, pero conservando siempre esos poderosos sonidos sinfónicos e incontables pasajes acústicos. La estructura de las canciones es muy variable, hay una gran cantidad de cambios de tiempo, y los riffs como siempre llevan la batuta de las canciones.
El disco fue escrito durante un difícil periodo en la vida de los integrantes, sobre todo de Jon Shaffer, y eso queda mas que claro en las letras, oscuras y deprimentes. Jon ha dicho en varias ocasiones que este es el disco que menos le gusta de la banda, suponemos que es porque le trae a su mente esos tiempos duros, pero musicalmente considero que es uno de los momentos cumbres del grupo.
La música es una especie de combinación de power y thrash, pero este disco muestra más el lado thrashero de la banda, con esos riffs furiosos y dementes. Encontramos también muchos elementos acústicos que crean esas atmósferas góticas y depresivas, que gracias a la voz de Matt cuentan con un grado de emoción asombroso. Abre el álbum el oscuro tema titulo, donde queda claro el dolor que expresan las letras, aquí queda demostrada la versatilidad de Matt con su voz, cantando de una forma agresiva y violenta.
Last December comienza como una hermosa balada pero esto cambia con un riff pesadísimo, estos cambios entre lo acústico y lo pesado serán una constante en las siguientes canciones Diary, Brainwashed la que por cierto cuenta con una excelente letra anti religión, Burning Oasis y Creator Failure, hasta llegar a la exquisita The pierced Spirit, 1:50 donde Matt es acompañado por la guitarra acústica y un piano, perfecta para introducirnos a la épica de cierre Dantes Inferno. Un viaje de 16 minutos por los nueve niveles del infierno de Dante, cada nivel con algo nuevo y demoníaco. Una canción con incontables cambios, riffs furiosos, atmósferas oscuras y no podían faltar los pasajes acústicos.
Hasta la fecha uno de los mejores trabajos de Iced Earth, un esfuerzo de proporciones emocionales inmensas, y que demuestra que de verdad fue escrito durante tiempos de rabia y dolor.
Calificación: 93/100
Javier |