La disquera Nuclear Blast le da la bienvenida a los suecos de In Flames con la producción de este increíble trabajo; su primer disco con un sello importante y con la alineación básica que los sacaría de la escena underground.
Moonshield nos da la bienvenida con una melodía dulce y calmada, para poco a poco irnos introduciendo en una canción bien escrita, bien pensada y muy bien producida, Jesper y Glen muestran su capacidad desde el inicio del disco, luego Anders el novato, hace su aparición y demuestra que a pesar de ser el tercer o cuarto vocalista de la joven banda, definitivamente es el que les queda mejor.
The Jester Race es indudablemente el disco que se tenía en mente cuando se realizo Subterranean en 1994, es una continuación a ese trabajo que dejo a muchos con ganas de más, ya que este disco llena las expectativas y elimina cualquier duda sobre In Flames y sobre el potencial del Melodic Death Metal como género lleno de fuerza y agresividad.
La segunda canción The Jester’s Dance es una increíble creación, una pieza instrumental llena de poder y velocidad, no cae en ningún momento en una pieza de mera transición llena de instrumentos sinfónicos pero sin peso para el disco en si, es una canción pesada a pesar de no contar con letras.
Al escuchar este disco estamos frente a una creación que en un mundo perfecto hubiera ganado algún premio o varios por mejor producción, disco del año, artista del año, o algunas de esas categorías por las cuales se premia la música hoy en día. Las melodías que crean ambos guitarristas pero sin duda alguna Jesper son increíbles, poseen hermosura y brutalidad justo la pizca de ambos sentimientos para darles mas veracidad a las letras escritas por Anders y Niklas Sundin, también se puede percibir un toque de Folk para darle una originalidad tan atrayente que hace olvidar que existe el pop en el mundo.
Dead Eternity es sin duda la canción que hubiera servido de sencillo para ese mundo perfecto del que estaba hablando con anterioridad y hubiera llegado con tan solo una semana al aire a ser la canción número uno de las tablas de popularidad; si tan solo viviéramos en un mundo perfecto…
Son 10 canciones llenas de metal, de sentimiento, de fuerza, de calidad, The Jester Race es la razón por la cual dentro de este género musical existe tanta fuerza y pasión.
Calificación: 100/100
Carlos