Nunca he sido un gran seguidor del Black Metal y mucho menos del tradicional como el que practican las bandas del norte de Europa como Taake, Mayhem o Burzum, pero encontré en los sicilianos de Inchiuvatu una variación de ese Black tradicional, pero llevado a un nivel diferente, pero siempre rápido. Un grupo que se caracteriza por el hecho de que sus canciones están escritas y cantadas en dialecto siciliano (LA COSA NOSSTRA!!!!).
Cuando llegó este disco a mis manos lo primero que noté fue que aunque el grupo sigue los lineamientos por los que se rige el género, estos muchachos han incluido elementos e instrumentos propios de su cultura como el acordeón, tan propio de las tarantellas, como se aprecia en Cunsumu. Otro elemento que incluyeron fueron los teclados, lo que nunca fueron parte del género y que se asumió más adelante por las distintas mezclas a las que se vió sometido y que lo ha hecho uno de los más evolutivos.
Pero es interesante la forma en que los utilizan, porque no es un instrumento principal, ni tampoco suena con ese aire oscuro tan propio de bandas como Cradle Of Filth o Dimmu Borgir, si no más bien nos remite a la forma en que el maestro del terror, King Diamond, los usa para darle a sus historia ese ambiente de misterio, de angustia y tristeza, como podemos escuchar en la pieza título, entre muchas otras.
Igualmente toman del maestro las voces lastimeras y cantos agridulces y sínicos, en forma de pequeñas introducciones, con intermedios en teclado que muestran muy claramente que aunque sea un grupo rápido, la melodía es también un elemento inportante. Esta opción la tomaron muy en cuenta dentro de lo que quería poner sobre la práctica, especialmente dentro de los múltiples cambios de velocidad que contienen las canciones.
Su estilo no deja lugar a dudas, guitarras siempre con ese sonido tan afilado, voz chillona, batería en constante Blast Beat, pero que deja espacio para cambios de ritmo y velocidad que no son permitidos dentro del Black tradicional y que es inaceptable para los puristas. Inchiuvatu incluso se atreve a cerrar el disco con una pieza en piano suave y lenta muy en la onda de Lacrimosa, elevando aun más su nivel de irreverencia hacia el género.
Desgraciadamente es un grupo del que poco se habla debido a que se encuentra con un sello muy pequeño, Inch Productions, lo que no le ha permitido llegar más allá de lo que quisieran; claro está por las limitaciones de promoción a las que se ven sujetos y que no son subsanadas hasta que las grandes como Nuclear Blast o Century Media compran derechos de distribución. Aun así el grupo ya ha grabado cinco álbumes de gran calidad y esperan pronto editar su nueva producción que no promete menos de lo que ya han hecho.
Calificación: 91/100
Paul