Para todos aquellos amantes de la musica de guitarra instrumental propagada por Mike Varney y su sello Shrapnel, este disco no es un extraño. Es mas, creo que me atreveria a decir que es uno de los clasicos de la escuela neoclasica que Yngwie promoviera en sus años mozos. Pero ojo, aunque Yngwie se declare un musico de verdad, este joven de 17 años lanzo un disco que hasta el mismo sueco se lo hubiese deseado. La notable diferencia entre ambos musicos es la emotividad y en eso Jason tiene una completa ventaja. El que fuese una vez la mitad del duo Cacophony, Becker ha sido citado como uno de los mejores guitarristas de esta escuela y uno de sus mas coreados virtuosos. A los 20 años Jason fue victima de la enfermedad de Lou Gehrig, la cual lo ha dejado postrado en una silla de rueda y con una pralisis casi completa de su cuerpo. Sin embargo, el no ha dejado de componer y gracias a una computadora aun sigue escribiendo musica. Todo un ejemplo de perseverancia y espiritu.
El disco arranca con su pieza mas conocida, Altitudes, la cual tiene una linea principal bien melancolica y un solo en la segunda mitad de la misma que es de antologia. Son pocos los guitarristas que han utilizado la tecnica del sweep picking como el y el hace uso de ese recurso con una facilidad enviidable. La pieza titulo es todo un tributo a esa tecnica y como su nombre lo indica, te dejara quemandote los dedos con solo tratar de seguirlo. Mabel’s Fatal Fable es una pieza que comienza pesado para luego saltar a una seccion media pirotecnica y oscura.
Air es de mis piezas favoritas al ser hecha en guitarra acustica y un claro tributo a la epoca barroca. Temple of the Absurd es una pieza que me recuerda mucho su paso por Cacophony por esas guitarras dobladas del inicio y el riff principal. La linea principal utiliza mucho la whammy bar para doblar un poco el pitch pero esta claro que esta pieza fue para darle brillo a su ex-compañero en Cacophony, Marty Friedman. Marty toca en esta pieza y en Eleven Blue Egyptians (una pieza que se adapta muy bien al estilo oriental de Marty) y la extraña Dweller in the Cellar, una pieza exotica y encantadora por parte de Jason la cual se transmuta en un monstruo de escalas en la mitad. Notese el sincopado en la mitad de la misma. Una de mis favoritas. El disco cierra con Ocus Pocus, la cual tiene una melodia que te engancha desde el principio y que resume muy bien toda la gama de recursos interpretativos que Jason poseia.
Si te gusta la musica de guitarra electrica neoclasica, no veo como este disco no forme parte de tu coleccion. Incluso, a pesar de que lo catalogo como neoclasico, la verdad es que los estilos reflejados aca van mucho mas alla de lo que el termino pueda decribir. Es posible de que el destino nos haya robado de lo que pudo haber llegado a lograr este genio musical pero su musica siempre estara con nosotros para recordarnos de que aun el virtuosismo puede tener mucho sentimiento si el mismo esta en manos capaces. Si aun no lo has escuchado, dale una oportunidad. Eso es lo bello de la musica...su legado siempre nos acompaña. Ponte tus audifonos y preparate a escuchar a Jason y sentir ese Perpetual Burn!
Calificación: 85/100
Rob