METALICOS 

 
   Inicio
   Noticias
   Discos
   DVD
   Foro
   Links
   Conciertos
   Entrevistas
   Eventos
   Rock Sin Fronteras

    Furia de Titanes

Judas Priest - Defenders Of The Faith

Tracklist
Line Up

1. Freewheel Burning
2. Jawbreaker
3. Rock Hard Ride Free
4. The Sentinel
5. Love Bites
6. Eat Me Alive
7. Some Heads Are Gonna Roll
8. Night Comes Down
9. Heavy Duty
10. Defenders of the Faith

Rob Halford: Vocales
Glenn Tipton: Guitarra
K.K. Downing: Guitarra
Ian Hill: Bajo
Dave Holland: Batería

Reseña

1984 marca una nueva etapa en la carrera de los ya míticos en aquel entonces, Judas Priest; el responsable de eso fue Defenders Of The Faith por varias razones, pero especialmente porque con él dejaron atrás el sonido setentero que aun tenían en Screaming For Vengeance (1982). Esto no significa que Judas Priest dejaron de ser ellos mismos, pero las canciones tuvieron un sonido más directo y pesado, comenzando por la canción de apertura Freewheel Burning, la cual nos dejó con la boca abierta en aquellos años.

Judas Priest demostró con éste disco que era una agrupación capaz de adaptarse a cualquier época, Tipton, Downing y Halford, hicieron gala de su genio compositivo y lograron hacer de éste álbum un clásico. Ellos siempre tuvieron claro su camino, eran una banda de Heavy Metal y en un mundo en el que el género comenzaba a tomar fuerza, no quería quedarse atrás y evolucionaron sin perder por un solo instante su identidad.

Pero no fue la primera ni la última algo que sucedió, Judas Priest siempre ha sido un grupo de vanguardia, lo hizo en los 70’s con Sad Wings Of Destiny y en los 90’s con Painkiller; junto con Black Sabbath posiblemente las dos agrupaciones más importantes de la historia del Heavy Metal. Tampoco es de extrañar que sean británicas, al igual que otras grandes como Led Zeppelin o Deep Purple que aunque no eran Heavy Metal 100% fueron indispensables en el sonido que éste género adoptaría.

El asunto es que Defenders Of The Faith rompió casi con cualquier idea preconcebida que pudiéramos tener de Halford y compañía en 1984, un disco que no se anduvo por las ramas y nos dio clásicos que aun hoy suenan tan frescos como si el disco hubiera salido ayer; esa es la magia del Metal no se añeja con los años porque no tiene modas que seguir. Judas Priest si impuso una moda, pero fue en el aspecto visual con el cuero y los spikes, imagen que aun hoy prevalece.

El disco cuenta en realidad con solo un tema relativamente rápido: Freewheel Burning, canción que nos dejó pasmados y por el cual no pudimos dejar el disco en un buen rato. Una de las canciones que fue sencillo y que tuvo vídeo clip, en el cual se podía observar a un niño jugando en el popular juego de Atari, Pole Position. Pero si te pones a escuchar con detenimiento la velocidad de ésta canción está en los riffs, no en la base (Bajo-Batería). Jawbreaker es al contrario, la velocidad que tiene (que tampoco es tanta) esta en la base, muchísimo más pesada y contundente y ni que hablar del poder de la voz del Metal God, devastador.

A partir de este momento el disco se carga de medios tiempos muy bien pensados y llenos de excelentes coros, melodías y especialmente del mucho, pero mucho peso. Ejemplo claro es la que sigue, Rock Hard Ride Free en la que el peso de la misma se sitúa en el coro y la melodía inicial marca la canción; y los solos son magníficos. The Sentinel nuevamente es definida por la línea melódica, esta es poco más rápida y con gran coro, de esos que deseas cantar de primera entrada: “Sworn to avenge / Condemn to hell / Tempt not the blade / All fear the Sentinel”

Love Bites es otro clásico de está producción, otro excelente medio tiempo donde su punto fuerte está en el peso y el coro “In the Dead Of Night… Love Bites, Love Bites!!; Eat Me Alive aumenta las revoluciones pero es un tema más simplón, más cuadrado que es salvado por los solos. Some Heads Are Gonna Roll vuelve al medio tiempo en la onda de Rock Hard Ride Free, con una melodía fantástica que nunca se te olvida; los solos vuelven a ser de antología. A continuación llega una de mis canciones favoritas, Night Comes Down, un tema oscuro y un poco más lento pero con una potencia y un sentimiento excepcional, especialmente enla interpretación de Rob Halford con otro genial coro: “When the night comes down / And I'm here all alone / When the night comes down / And there's no place to go”

Cierran esta joya dos canciones que más bien parecen una sola Heavy Duty/Defenders Of The Faith, sencilla y sin mucho arreglo pero pesada, cadenciosa y directa, imposible de no meterse de lleno con ella y unirse al coro y gritarlo: “We are Defenders of the Faith / We are Defenders of the Faith / We are Defenders of the Faith / We are Defenders of the Faith”. De esas canciones que parecen hechas a propósito con el fin de meter al público con ellas, tipo We Will Rock You de Queen.

La edición remasterizada contiene como bonus dos temas, uno inédito de sus primeros años llamado Turn On Your Light, que es una balada en acústica, que no parece una canción de Judas Priest y finalmente una versión en concierto de Heavy Duty/Defenders Of The Faith, donde escuchamos al público gritando a todo pulmón ese coro simple pero pegajoso.

Que más puedo decir? Un clásico de clásicos.

Calificación: 99/100

Paul